Aunque a primera vista la diferencia es significativa, compararla con el número de construcciones paralizadas que fueron 313.619, resulta positivo el resultado. Por supuesto, los datos se extraen de un estudio general, que si es estructurado en VIS y no VIS, los cambios son sustanciales.
Al igual que otras ciudades, la construcción de la vivienda de interés social muestra resultados no tan alentadores. Las cifras son en general reducidas y el signo menos antepone varios ítems.
Durante el período estudiado ¿segundo trimestre de 2006-, el total de obras culminadas correspondió al 19,5 por ciento de las construcciones en proceso. En cifras esto significa que de 46.347 edificaciones en camino, solamente 9.057 llegaron a feliz término.
Esto sin contar que las construcciones paralizadas superan en 21.326 a las obras en proceso, dato que apunta al sector en sentido descendente.
En el caso de la construcción tipo no VIS, las cosas cambian y se ponen ¿color rosa¿. A diferencia de la VIS, en signo menos desaparece de algunas cifras. Las obras en proceso son un repunte en el sector y tienden a mantenerse con seguridad a mediano plazo.
Las construcciones terminadas representan el 26,8 por ciento de las obras en movimiento, lo cual, a primera vista no tiene nada de alentador. Pero si se compara con el número de edificaciones paralizadas que es 90.599, es decir, 260.594 menos que las construcciones en proceso, la perspectiva es más alentadora.