Por supuesto se corren riesgos. El espacio público empieza a preocupar cuando no son un par de casas las que se compran sino decenas de ellas.
Sin embargo, estos proyectos y otros tantos (podría decirse que la mayoría) sigue la nueva filosofía seguida desde hace algún tiempo por el gremio constructor: se debe vender para construir.
Es un cambio de pensamiento importante porque aunque no se minimiza el riesgo el ¿golpe¿ para el comprador y el constructor es menor. Un proyecto que no llegue a su punto de equilibrio simplemente no se construye.
Eso en el mediano y largo plazo hace que el sistema de preventa sea muy saludable para los constructores y para los compradores. Además, ese ¿fenómeno¿ de alguna manera hace que las empresas sean mucho más serias y más concretas en el estudio de mercado.
Casi el 70 por ciento de los inmuebles ofertados son vivienda
En este mercado hay suficiente oferta y demanda pero en el tema de oficinas y superficies comerciales, el camino apenas comienza a recorrerse.
El año pasado en Bucaramanga se lanzaron algunos proyectos de oficinas especialmente en el sector Cabecera del Llano. Incluso, hay dos constructoras de vivienda que están fijando su mirada en este sector que todavía no tiene mucha fuerza en la ciudad.
Por supuesto, el valor del metro cuadrado de las oficinas está por encima del precio en vivienda pero a la larga se está ofreciendo una solución muy integral. En promedio se habla de entre 2 millones y medio, y 4 millones de pesos el metro cuadrado.
| Fuente: Sergio Luna Navas, gerente regional Camacol Santander. |