A pesar de que el valor promedio de venta en el primer semestre de 2007 era de 54¿574.000 pesos y este año es de 67¿523.000, la demanda de vivienda nueva comienza a ser menor y eso de alguna forma ancla el incremento en los precios.
Sin embargo, la falta de tierras ha reactivado el mercado de la vivienda usada. Los constructores en su afán de seguir dinamizando el sector y enfocados en zonas atractivas, compran viviendas de vieja data a muy buenos precios y las convierten en edificios.
Cabe anotar que la construcción no se ha frenado. Al contrario, hay una importante oferta para estratos 5 y 6 en el anillo vial que conecta el municipio de Floridablanca con Girón. Allí, la mayoría son proyectos de altura pero empieza a cobrar fuerza la presencia de casas.
Por su parte, la demanda de Vivienda de Interés Social (VIS) es muy alta pero los constructores no muestran mucho interés en este mercado. Las condiciones de la tierra en Bucaramanga (alto riesgo sísmico) no hace viable la presencia de multifamiliares para los estratos bajos y la construcción de casas encarece significativamente los costos.
¿Se está dando un proceso de desaceleración porque se viene de una curva muy alta. Pero eso no quiere decir que haya una depresión. Ahora la tendencia es a una estabilización¿, afirma Julio César Ardila, gerente regional de la Lonja de Propiedad Raíz de Santander.
| Fuente: Julio Cesar Ardila, gerente regional Lonja de Propiedad Raíz de Santander |