Asimismo, la institución tiene destinados 220 millones de pesos para familias desplazadas; es decir, 2 millones de pesos por familia. El único requisito es que ya cuenten con el subsidio que otorga el Ministerio de Vivienda. De ser así, la familia se llevaría la ayuda del municipio y una adicional que hace el Gobierno departamental.
En el caso de las familias damnificadas por la ola invernal del año 2005, el Instituto de Vivienda adelantó un proyecto llamado Villas de San Ignacio. En cuatro predios (algunos comprados por la Alcaldía y otros donados), se construyeron casas dado que las condiciones del terreno no permitieron construir en altura.
Los beneficiarios únicamente corren con los gastos del contador de agua y de energía, y las empresas de servicios públicos aceptaron financiar el monto 5 y 10 años.
Hay otro proyecto de apartamentos llamado la Estación, que beneficia a los destechados de la ciudad. La propuesta nace a raíz de los asentamientos de casi 500 familias en la zona que lleva el mismo nombre del proyecto.
Son 256 apartamentos para la primera etapa, 224 para la segunda y 160 en la tercera. En total el proyecto contará con 640 apartamentos resultado de la ayuda del Gobierno departamental, el Fondo nacional de regalías, algunas empresas de servicio y los subsidios que da el Ministerios de vivienda. Los beneficiarios solamente deben aportar 2 millones de pesos.
Ahora, para las familias de bajos recursos pero que demuestren algún tipo de ingresos, se está gestionando un proyecto de 208 viviendas en el Paseo de la Feria.
Quienes deseen postularse necesitan contar con el subsidio nacional y un aporte de aproximadamente 10 millones de pesos. Estas viviendas no tienen un precio mayor a los 32 millones de pesos.
Más de 200 predios serán titulados
Dicho trabajo se está llevando a cabo en el sector de San Gerardo. La familia que desde obtener el título de la propiedad debe demostrar que esta allí desde noviembre de 2001 hacia atrás.
Si cumple con este primer requisito, sigue con otro paso en el proceso y es participar en un censo que demuestra cómo está conformado el hogar, si hay cumplimiento en el pago del impuesto predial y que efectivamente el sitio donde se encuentra la familia es habitable. De ninguna manera se pueden escriturar ¿inmuebles¿ en estado total de precariedad.
| Fuente: Isley Rincón Suárez, directora del Instituto de Vivienda de Bucaramanga |