Los dos hablan de disminuir radicalmente el déficit de vivienda ¿cuantitativo y cualitativo- pero no existe un común acuerdo en la manera como debe procederse.
Para empezar, la discusión sobre los ejidos continúa. Algunos dicen que hay zonas de este terreno en las que se puede construir pero una gran parte no es apta para tal fin.
La tarea está en averiguar dónde se puede construir para iniciar con proyectos de vivienda de interés social que son la prioridad. Sin embargo, algunas instancias, a las que se suma el gobierno departamental, no consideran racional la idea de utilizar los ejidos para vivienda sino que más bien podría ser el escenario de un gran parque ecológico.
Sin embargo, otro de los asuntos por resolver tiene que ver con el interés del Gobierno Nacional de construir vivienda social y para eso ha ofrecido 30 mil millones de pesos iniciales, que según algunos, se pueden aprovechar en los ejidos. Infortunadamente la discusión sobre ese terreno continúa y nada logra concretarse.
Lo cierto es que alrededor de tantos puntos de vista se tejen propuestas interesantes. Por ejemplo, la secretaría de planeación municipal habla de la posibilidad de trasladar la base aérea, el Batallón Pichincha y el club campestre hacia los ejidos, pero llega una nueva discusión: los costos serían altísimos.
Según Planeación Municipal, es seguro que se puede construir vivienda en un 30 por ciento de los ejidos y el 70 por ciento restante puede utilizarse para parques u otras construcciones cuyo terreno no deba reunir tantos requisitos. A pesar de esta cifra no hay un proyecto definitivo.
Las nuevas construcciones salen de la ciudad
La tendencia de la construcción en estratos altos es hacia el sur de Cali. Allí no solamente cuentan los barrios más reconocidos y exclusivos de la ciudad; el concepto actual es estar fuera del área metropolitana pero muy cerca de ella.
Y ha sido tal la acogida de esta oferta de vivienda ¿especialmente casas- que algunas constructoras están desarrollando proyectos en los municipios aledaños como Jamundi porque resultan estar a pocos minutos de Cali y de numerosas viviendas construidas en el corredor que comunica a Cali con ese municipio.
Tal situación se debe también a que la alta oferta, que corresponde especialmente a estratos altos y se concentra en la avenida Cañas Gordas y la vía Cali ¿ Jamundí, ha crecido de manera horizontal.
Lo mismo pasa con el sector de Aguablanca, uno de los en Cali. La ciudad se ha extendido mucho hacia ese costado oriental en primer lugar por un error de planificación dado que esta zona no se urbanizó sino que fue escenario de asentamientos de desarrollo incompleto. Eso hizo que se movilizaran familias de otros municipios e incluso de otros departamentos hacia ese punto.
Con ese fenómeno, la dotación de servicios públicos a la zona ha sido muy costoso pero el trabajo realizado deja como resultado uno de los mejores sectores de la ciudad. Sin embargo, el crecimiento es tan acelerado que en poco tiempo no se podrá extender más.
Por eso, el gobierno municipal ha propuesto correr el lindero del cordón ecológico para seguir en la construcción de vivienda de estratos 1 y 2.
De otra parte, según el secretario de Planeación Departamental, en este momento los planes de vivienda se están estructurando.
Se están buscando recursos con el Banco Interamericano de Desarrollo BID y hay unos recursos que son del Departamento y están en revisión presupuestal.
| Fuente: Secretarías de Planeación municipal y departamental |