Navarrete, quien también adelanta algo de lo que será el XXX congreso de Arquitectura en noviembre próximo, en Barranquilla, llama -además- la atención de estas ciudades costeras porque, precisamente, durante el evento también se realizará el Primer Encuentro de Arquitectura de países del Caribe.
Según el presidente de la SCA, al igual que otros puntos de las costas Atlántica y Pacífica, Barranquilla pasa por un proceso de recuperación física y económica.
"Sin embargo, la problemática es diversa pues, en el caso de Cartagena, en Bocagrande se habilita incrontroladamente la intensidad de uso hasta lis límites tecnológicos posibles sin un análisis integral de los requerimientos de espacio público ni una aparente restricción frente a una recarga de la infraestructura de servicios", indicó el líder gremial.
Navarrete añadió que "el problema urbano no es solo si se tuerce una torre sino cuántos edificios se admiten y cuál es el impacto que esto genera en el Centro Histórico".
Es esta cadena de cambios la que ha motivado a arquitectos y urbanistas, nacionales y extranjeros, a evaluar las experiencias internacionales y locales de intervención en ciudades puerto y a debatir las políticas gubernamentales de medioambiente y ordenamiento territorial.
Así mismo, se analizarán las oportunidades y los riesgos del ejercicio profesional en el país y los Tratados de Libre Comercio (TLC).