Esta situación tiene mucho que ver también con la dinámica en la economía nacional. Hay una desaceleración en todos los sectores y eso se hace notorio.
Por supuesto, el sector constructor viene de una curva muy alta y es apenas lógico que se empiece a regular.
Y hay que decirlo, el panorama no es sorpresivo. Camacol Risaralda hizo un estudio en el año 2007 sobre la oferta y la demanda inmobiliaria en Pereira y Dosquebradas y se encontró con que la oferta en el segundo semestre de ese año, especialmente para estratos 5 y 6 era lo suficientemente amplia.
En vista de tal resultado, se hizo pública la situación especialmente con los constructores para que frenaran la construcción en estratos altos porque era cercana una saturación. Por fortuna no hay tal pero la oferta sigue siendo alta.
Eso sí, los constructores en general no hicieron caso omiso a la advertencia y empezó a notarse una diferencia en el número de licencias. Por ejemplo, en Dosquebradas para el estrato 2 han aumentado casi en un 400 por ciento. La demanda ya se está desplazando a los estratos más bajos.
Vale destacar que desquebradas solo tiene 4 estratificaciones. Se construyen proyectos con todas las características de estratos 5 y 6, pero finalmente son clasificados en el más alto del municipio (estrato 4).
En Pereira, la oferta para estratos 1, 2 y 3 es baja y la demanda es significativa.
El mayor papel se lo lleva la construcción de casas por dos razones en particular: los ciudadanos tiene temor por el alto riesgo sísmico de la ciudad y se sienten más seguros en unifamiliares; y en los estratos bajos, las personas tienen la concepción de hogar como casa no como apartamento. Todo eso, pese a que se han visto ejercicios muy interesantes de construir Vivienda de Interés Social VIS en altura.
En ese orden de ideas, la vivienda multifamiliar logra venderse pero el mercado no es significativo.
Para vivir en el centro
Se han hecho varios sondeos sobre la preferencia de sectores para vivir en Pereira y los resultados dejan ver que los ciudadanos quieren vivir en el centro de la ciudad.
Sin embargo, la escasez de los terrenos, y el costo de los mismos, no permite que ese sector sea tan dinámico como es lo ideal.
En general, los precios para sacar adelante los proyectos son costosos; incluso una de las razones primordiales por las que no se hace más VIS es porque el precio de la tierra es muy alto.
| Fuente: Juan Pablo Montoya, gerente Regional Camacol Risaralda |