En los planes de proyectos figuraban 2¿455.807 construcciones en movimiento. De igual forma, para ese período, las edificaciones ya terminadas ascendían a 654.840.
El estudio realizado evidencia una gran ventaja sobre las obras paralizadas que eran 342.942. Es decir, casi 312 mil construcciones menos que las ya concluidas. De ahí que como resultado del estudio general, queda un gran signo + (más) antepuesto.
Como balance de la vivienda de interés social, los datos continúan alentadores. Pese a que las corresponden a un porcentaje muy pequeño del total, las diferencias entre construcciones culminadas, en proceso y paralizadas, son determinantes ¿desde una perspectiva en crecimiento-.
En el estudio, figuran 243.141 construcciones en proceso, 114.471 obras culminadas y 57.662 obras inactivas. De ahí que hay un repunte en las edificaciones terminadas si se compara con aquellas que quedaron detenidas.
De igual forma, la ventaja que presentan las construcciones en movimiento sobre las inactivas, hacen prometedor el futuro cercano en el mercado.
Para el caso de las edificaciones tipo no VIS, las cifras con aún más satisfactorias. El sector de la construcción se abrió un camino fructífero a mediano y largo plazo con 1¿564.882 obras en proceso. Asimismo, el sector mostró un resultado positivo con 390.684 edificaciones culminadas.
Eso sin contar que las construcciones inactivas, correspondieron solamente al 8,9 por ciento de las que estaban en movimiento. Así se comportó el sector para ese período. En definitiva, las expectativas fueron colmadas.