De ese total, el 63,7 por ciento vive en el sur y quisiera seguir allí. Sin embargo, las condiciones habitacionales son deficientes, ya que el hogar promedio tiene 3,72 personas y en cada vivienda viven 1,7 hogares, es decir, alrededor de 6 y 7 personas¿, sostiene Miguel Téllez, gerente de la firma. Él agrega que la tercera parte del total de demandantes son estudiantes y que les siguen los empleados formales, con la cuarta parte, y los informales.
La investigación determinó que el 69 por ciento de los hogares tiene ingresos inferiores a los cuatro salarios mínimos, unos 880.070 pesos. De ese total, solo dos de cada cinco individuos tienen un empleo formal o hacen parte de la nómina de una empresa, en donde ejecutan labores como oficinistas, comerciantes, conductores, maestros de construcción y operarios.
¿En dónde viven?
La mayor parte de esos grupos familiares habitan en inmuebles en calidad de arrendatarios, situación que los impulsa a buscar la asignación de un subsidio de vivienda.
Los miembros de hogares que son propietarios de una unidad habitacional pagan una cuota mensual de 243.250 pesos, un valor mayor al arriendo mensual de los inquilinos que, en promedio, es de 188.220 pesos, que aplicado a un crédito a 15 años permitiría comprar una vivienda de 21,5 millones de pesos.
No obstante, solamente el 40,6 por ciento de los interesados ha salido a buscar un inmueble con intención de compra, pero no lo han logrado, principalmente, por el factor económico. La investigación destaca que hay 629.033 de estas familias en arriendo, 251.240 del estrato 2 y 377.793 del estrato 3, motivadas en adquirir un inmueble.
Interés por la compra
El estudio también muestra que el 47,8 por ciento del total de la población de los estratos 2 y 3 presentan un interés muy alto de comprar una vivienda. Sin embargo, solamente el 40,6 por ciento ha salido a buscar un inmueble pero sin buenos resultados, pues no les alcanza el dinero.
Esto se traduce en un número de 629.033 hogares interesados, de los cuales 251.240 pertenecen al estrato bajo y 377.793 al medio-bajo.
De esa suma, más del 37 por ciento (la tercera parte de la población) dispone de menos de 2¿045.000 pesos para pagar la cuota inicial de una vivienda de 15 millones de pesos, menos de 50 salarios mínimos legales.
Esto significa que el 71,3 por ciento podría adquirir una unidad habitacional si bajara de ese valor. En promedio, estas familias cuentan con 193.510 pesos mensuales para cancelar la cuota de un crédito por el saldo de la deuda hipotecaria.
Finalmente, la mayor parte de los hogares, antes que un apartamento, preferirían adquirir una casa, ya que esta les permitiría ampliación y la ubicación de un negocio para su manutención.