Aunque no hay un consenso sobre cuántas hectáreas de suelo quedan en la ciudad para levantar nuevos edificios, lo cierto es que todos los números apuntan en una sola dirección: no hay suficientes.
Según Mariano Pinilla, presidente de la Corporación de Curadores Urbanos de Bogotá, a la capital solo le quedan cerca de 500 hectáreas urbanizables, lo que equivale a un espacio ocupado por 800 canchas de fútbol.
Las cerca de 33 mil hectáreas urbanas de Bogotá ya prácticamente están ocupadas. Quedan menos de 500 hectáreas para construir. La ciudad ya no tiene cómo expandirse.
Recientes estudios de Planeación indican que son entre 2 mil 500 y 3 mil las hectáreas vacantes. Una extensión que, sin embargo, sigue siendo bastante dramática.
Bogotá necesita construir cerca de 50 mil viviendas por año para mantener su ritmo de crecimiento; 35 mil casas de interés social y 15 mil para estratos 4, 5 y 6.
Las obras en la ciudad demandan un promedio de 500 hectáreas al año y ello significa que dentro de 5 años se agotarán los terrenos disponibles para desarrollos urbanísticos.
Sin embargo, la falta de suelo no es un problema exclusivo de la capital de la República.
Ciudades como Bucaramanga, Cali y Medellín también ven con preocupación la falta de terrenos para construir, asegura Mutis.
130 mil nuevas viviendas
Actualmente se estudia la adopción de tres grandes zonales que generarían, en los próximos 20 años, más de 100 mil nuevas viviendas.
El plan norte, que comprende la franja de la calle 183 hasta el límite con Chía (Autopista Norte), abarca cerca de 2 mil hectáreas, que podrán albergar 40 mil hogares, 11 mil de ellos de interés social.
En cuanto al plan centro, se llevará a cabo una política de renovación urbana con la cual se aspira recuperar 700 hectáreas y construir 23 mil viviendas, 4 de ellas de interés social.
Para el sur de Bogotá se prepara el plan Usme. En esa localidad, la meta es levantar 70 mil viviendas para estratos pobres.