El trabajo de las multinacionales fue una de las razones que impulsó la norma internacional de contabilidad, pues el gerente debe recibir la información de cada país de la misma forma para poder interpretarla correctamente.
Ahora, las normas contables se ocupan más de la propiedad inmobiliaria y de sus avalúos, ya que los contadores no hacen una simple depreciación histórica para ajustar sus balances.
En el mundo de las inversiones es necesario saber cuánto valen los edificios que usa una compañía, cuáles compra para inversión y, en un tercer grupo, cuáles no se utilizan ni se aprovechan económicamente.
Por eso es tan importante estimar el valor de mercado (fair value) bajo los mismos parámetros. Un inversionista necesita saber si el dinero que destinó para una compra cualquiera le está representando las ganancias correctas. Esto quiere decir que cada vez que se presente un balance debe acompañarse de los avalúos.
La importancia de los bienes raíces en el tema
La inversión inmobiliaria se está haciendo cada vez más importante para los inversionistas; de hecho, los administradores de fondos han entendido que es rentable poner más dinero allí porque representan un ingreso constante, un punto intermedio entre la seguridad de los bonos y el riesgo de las acciones.
En el mundo, un gran número de personas invierten sus ahorros de manera ideal para la vejez. Esta práctica es muy común en Estados Unidos. Entonces, los fideicomisos inmobiliarios son la mejor opción y por eso se necesitan más avaluadores preparados que sean, incluso, consultores.
Para el mundo
Son dos tipos de normatividad: una que se aplica en países como Japón, Canadá, Singapur y otros; y otra para Estados Unidos.
Sin embargo, lo que se hace hoy es fusionar las dos corrientes para que quede solamente la universal ¿con ajustes minúsculos en cada país¿. Así hablaremos un solo idioma valuatorio (en el 2005, entrará en vigencia en Europa).
Cabe anotar que este cambio afecta a todas las compañías que estén en la bolsa de valores y a quienes pretendan ser competitivos frente a la globalización.
En Latinoamérica
Cada país tiene su legislación, pero muy pronto no podrán resistirse a la economía global.
En poco tiempo, los contadores entenderán que los directivos internacionales deben leer los mismos tipos de balances pues la multinacional no puede llevar una contabilidad diferente para cada nación. Incluso, para este tipo de regiones con economías emergentes es vital actualizarse ya, así la empresa por ahora no opere fuera de sus fronteras.
Los principales puntos a homologar en los avalúos
Uno de ellos es el concepto de valor de mercado que se requiere para estimar. Sin embargo, para que funcione se debe contar con la infraestructura del mercado y los gobiernos deben facilitar un sistema de información con acceso a todas las personas para que entiendan el concepto.
En Latinoamérica, por cuestión de impuestos, es común que las operaciones se registren por debajo del precio real pero es necesario generar una infraestructura transparente que se refleje en los libros.
Para que todo esto funcione es muy importante que los avaluadores aprendan más y desarrollen sus habilidades para usar los diferentes métodos.
Colombia preside Unión Panamericana
Durante los próximos dos años, Colombia tendrá la presidencia de la Unión Panamericana de Asociaciones de Valuación (Upav).
La primera tarea es implantar las metodologías internacionales en los dictámenes de la realidad nacional y difundirlas entre los países vecinos que aún no han conformado sus asociaciones.
El siguiente reto es mantener una posición frente a la comunidad valuatoria mundial, que con la globalización y los Tratados de Libre Comercio (TLC) hacen cada vez más importante la actualización científica de un oficio con tanta responsabilidad social.
Los avalúos desconectados de la ley privan a las ciudades de obras de alto impacto social porque los encarecen sustancialmente.
¿Conviene más comprar predios o pagar incentivos para conservar la riqueza ambiental?
Vale la pena comprar en caso de que el proyecto sea muy grande, sin embargo, combinar los dos enfoques -aunque poco usual y arriesgado- resultaría beneficioso.
Eso sí, que los propietarios y la comunidad participen en la toma de decisiones para hacer un proceso verdaderamente productivo, es completamente decisivo.