Admirador del diseño del arquitecto mexicano Luis Barragán, quien concibe el juego de planos, luz y texturas, Gustavo López impreso en su casa elementos como calados, efectos de luz y sombras para recrear los espacios.
Barragán es la abstracción de la arquitectura tradicional mexicana, traducida a un lenguaje más contemporáneo. Alguna vez decía el que ¿hay que tratar de llegar a aquellas que expresen belleza, es decir a una arquitectura emocional, pero, por supuesto, sin descuidar en lo más mínimo la técnica ni el funcionalismo de los espacios que se van a usar¿.
Es así como la Casa de Gustavo López, se adapta también al lugar de ubicación con un terreno de paisaje abierto donde los grandes vacíos creados a través de las paredes de los espacios, enmarcan de forma perfecta y armoniosa el paisaje y lo integran a su interior.
Concepto decorativo
¿Me encanta el reciclaje ¿comenta el Arquitecto- con un cierto sabor de triunfo. ¿Soy coleccionista de muebles de los años 20 al 70. Me encanta conseguirlos en el mercado de las pulgas y almacenes de muebles de segunda. Los restauro y le doy nueva vida al mobiliario y a los elementos decorativos dispuestos en la casa".
Esta es una parte de un concepto ecléctico donde aparece el reciclaje, el sabor oriental, el mediterráneo, y el mexicano en total armonía. Hay una predilección por las figuras orientales como los budas tallados en piedra y madera. La casa está llena de espacios de gran altura, muy limpios y abiertos donde se siente que han sido pensados especialmente para expresar y sentir emociones.