¿Los trípticos, dípticos y obras de gran formato sin marco están de moda, más aún si son de colores amarillo, rojo, naranja y tienen marcos sencillos, planos y de madera oscura", asegura Nuño, quien destaca las áreas de líneas simples y los espacios abiertos, con accesorios escasos y étnicos.
"Los pisos en madera y los tapetes con fibras de yute y novedosos diseños que evocan la escuela Bauhaus de principios de siglo XIX, llena de creación y sencillez, también se trasladan a las paredes y con ellas, a las obras de arte¿, agrega el artista que explica cómo van los cuadros en lso diferentes espacios.
¿Qué va y dónde?
- En la sala, lugar de visitas, se encuentra el mayor número de cuadros. ¿Allí sugiero ubicar obras de arte de gran formato. Si son sencillas y sin marco se produce un efecto único, sin recargar. En la mayoría de los casos se utilizan los óleos de pintura abstracta.
¿Si el espacio es pequeño se debe reducir el número de cuadros para dar más amplitud. Si es oscuro, es mejor que las pinturas sean de tonos claros. Así se ganará en luz¿.
Según el artista, los dípticos y trípticos se están usando bastante, sin marco, unidos o separados, lo mismo que las galerías de modelos pequeños pero de temas y marcos similares.
¿Tradicionalmente se ubican encima del sofá, sin embargo, hay que atreverse al cambio¿, asegura.
¿Y si las pinturas son de diversas temáticas? Una buena medida es cambiar los marcos que hoy son muy minimalistas: madera lisa y en tonos oscuros que resaltan los colores y el trabajo del artista.
- Arte en el comedor. ¿La temática de tradición es la naturaleza muerta y sigue siendo válida. Sin embargo, todo es cuestión de gustos¿, señala el maestro Nuño, quien acoge la tendencia abstracta para la decoración y, claro, a la hora de pintar.
- Alcoba principal. Para las abuelas la imagen del Cristo o las figuras religiosas en la pared, arriba de la cabecera de la cama, eran tradicionales. Parecían ver todo lo que sucedía con una vigilancia santificadora. La tendencia les ha dado paso a obras más horizontales y alargadas de colores vivos y temas abstractos que juegan con el estilo de la cama.
¿Ya la Maja, vestida o no, hay que sacarla del cuarto. Trabajos abstractos que jueguen con el color tranquilizan e incentivan. Claro, todo depende de la personalidad; para la calma los colores apastelados muy claros son excelentes, y para más apasionados los rojos pueden ser la mejor opción¿, concluye Nuño.