Los ingenieros Rafael Rojas y Rafael Perdomo, el arquitecto José Luis Díaz y el artista plástico Camilo Parra tienen algo en común: son expertos en remodelaciones de apartamentos antiguos. Ellos revelan algunos de sus secretos.
¿Por qué el miedo a las remodelaciones?
José Luis Díaz, arquitecto y encargado del control de calidad de viviendas nuevas: Porque, generalmente, el maestro se gasta el doble del tiempo y del presupuesto en finalizar la obra; eso sin contar el desorden y lo que queda a medio hacer porque se acabó la plata. Sin embargo, si se acude a un experto es perfectamente posible remodelar con resultados gratificantes.
¿Qué se debe tener en cuenta?
José Luis Díaz: Primero que el apartamento en realidad tenga potencial porque no todos pueden transformarse. Segundo, la familia debe tener muy claro cómo quiere vivir.
Si le atrae la vista debe buscar un bien exterior; si le gusta la tranquilidad debe alejarse de las avenidas principales; y si le gusta hacer ejercicio puede buscar algo cercano a las ciclorrutas o parques importantes.
Eso sí, hay que prepararse para la demora y, por nada del mundo, habitar la casa mientras está en obra.
¿Qué tiene de bueno un apartamento viejo?
Rafael Rojas, ingeniero civil y experto en logística de construcciones: Muchas cosas. Generalmente están bien ubicados, los materiales de construcción y carpintería son de la mejor calidad 'a la vieja usanza' y las áreas son muy generosas.
¿Cómo se sabe si sirve?
Rafael Rojas: Ante todo, la estructura debe ser convencional. Si los muros no se pueden modificar no hay mucho por hacer.
También es vital que las paredes no tengan grietas, que las tabletas de los pisos no estén levantadas y que el pavimento de los parqueaderos no tenga ondulaciones, pues estas son muestras de que el edificio tiene problemas estructurales.
Si las paredes tienen manchas o el ambiente huele a moho indica que hay humedad; ahora cuando las puertas se cierran o abren 'solas' no significa que hay fantasmas sino que el edificio está inclinado. Estos son temas muy difíciles y costosos de arreglar.
¿No resulta más costoso arreglar que construir nuevo?
José Luis Díaz: No, siempre y cuando se haga con planeación y con un riguroso control de los presupuestos.
Remodelar no quiere decir que ¿tumbamos¿ todo y volvemos a levantar. Por ejemplo, se puede incorporar la cocina a la sala para quienes disfrutan de la vida social y de los ambientes amplios.
También es válido reforzar una zona especial o darse algunos 'lujos' en los baños o las habitaciones más concurridas.
Generalmente, la carpintería de los clóset se recupera cambiándole el color y dándole nueva vida porque es de excelente material; lo mismo sucede con los pisos que, en los años 80, se cubrieron con alfombras.
Las paredes muy lisas y pintadas de blanco amplían los ambientes y les dan un toque de distinción que va bien con diferentes estilos decorativos.
Sí es posible ofrecer diseños y obras de calidad sin inversiones muy altas. Se pueden dejar algunos detalles para más adelante sin que la casa parezca inconclusa, como divisiones en vidrio templado o mesones en granito.
¿Cómo lograr que no se desfase el presupuesto?
Rafael Perdomo, ingeniero civil y experto en gerencia de construcciones: Dándole pautas muy claras al encargado de la remodelación y aclararle que los 'yaque' no tienen cabida. "Ya que quitamos el enchape porqué no cambiamos la tubería".
También se puede acudir a los saldos pero ahí se debe tener mucho cuidado. Hay enchapes de segunda calidad que vienen del exterior pero que, después, no ofrecen las piezas de reemplazo.
Además, el tamaño y el color pueden variar entre piezas lo que influye en el acabado. Lo mejor es elegir los saldos de colecciones anteriores pero de primera calidad. El ahorro de estos ¿centavos¿ hace que el presupuesto se balancee y se pueda invertir algo de dinero en otros 'lujos'.
¿Cómo se sabe que tiene potencial?
Rafael Rojas: Tiene potencial si el espacio es suficiente para las necesidades de la familia 'un ambiente amplio o varios especializados que se puedan conectar', si tiene buena luz natural y si en realidad se tienen muchas ganas de ajustarlo.
Eso sí, el apartamento debe verse en el día porque 'en la noche todos los gatos son pardos'.
También depende de los gustos de los habitantes. Es diferente el acabado rústico que elige una pareja de recién casados al gusto más refinado de una pareja mayor, cuyos hijos ya dejaron el hogar.
Por eso, ninguna remodelación es igual a otra. La idea es diseñar para personas reales y no para hogares ideales.
¿Vale la pena comprar una dación en pago o un remate?
Rafael Perdomo: Sí, pero hay que asesorarse de expertos para asegurarse de que el tema legal se entregue totalmente saneado y de que el estado de la construcción sea aceptable para que no empiecen los 'yaque'.