La nueva habitación que José Díaz* construyó le salió por 400 millones de pesos.
Todo empezó cuando decidió ampliar la casa sin pedir la licencia de construcción, lo que obligó a la alcaldía menor a multarlo con 8 millones de pesos.
¿Generalmente, todo se inicia con la omisión por parte de los propietarios, quienes ignoran las multas y ni siquiera se enteran de que son sucesivas, y se aplican cada dos meses¿, explica Margarita Montilla, directora de la oficina de ejecuciones fiscales de la Secretaría de Hacienda de Bogotá.
Al ver el monto de lo que debía pagar, José optó por no ponerle techo a la habitación con el agravante de que tampoco la demolió ni pidió los permisos del caso.
La cuestión es que el proceso no queda parado, por el contrario, es revisado por las alcaldías que suman las multas sucesivas¿, agrega Montilla.
Así, después de más de 4 años, a los 8 millones de la sanción inicial se le agregaron 8 cada dos meses, más los intereses de mora de forma sucesiva hasta que se convirtieron en 400 millones. Vale anotar que el valor comercial de la casa no supera los 40 millones de pesos.
La razón por la que pasan varios años es que la cantidad de sanciones que deben imponer les deja poca capacidad operativa. Entonces, al aproximarse los cinco años para que los procesos prescriban, no pueden esperar más a que el propietario resuelva su situación y deben pasarla a cobro jurídico, en cabeza de la Secretaría de Hacienda.
¿El 80 por ciento de las infracciones al régimen urbano y de las contravenciones urbanas corresponden a construcciones y demoliciones que se hacen sin licencia. El resto son quejas de funcionamiento de los establecimientos de comercio y del Código de Policía¿, agrega la funcionaria.
Como José Díaz, hay unos 3.000 propietarios que deben solucionar su situación antes de que la cuenta siga creciendo.
¿Aunque el objetivo de la norma no es recaudar recursos sino controlar la construcción desmesurada, es claro que la gran mayoría de las personas cometen la falta por simple ignorancia de las normas¿, asegura Montilla.
El otro agravante es que 90 por ciento de las construcciones sin licencia se hacen en los estratos 2 y 3, donde las familias de bajos recursos arriesgan su patrimonio por obviar un trámite simple que se hace ante las curadurías urbanas. Las multas oscilan entre 154.000 pesos por metro cuadrado y 138 millones.
Los errores
La mayoría de la gente opta por ampliar la casa sobre los antejardines, creyendo que este suelo es de su propiedad exclusiva, cuando en realidad es espacio público. Esta infracción genera una multa de 8 millones de pesos y si no se resuelve el error antes de 60 días se empiezan a aplicar las multas sucesivas.
¿La defensa se basa en el argumento errado de que como es su casa pueden hacer lo que quieran, que nadie se dará cuenta y que como sus vecinos lo han hecho, ellos también tienen derecho¿, explica la funcionaria.
A esto hay que agregarle que cualquier vecino afectado por la ampliación o modificación o no puede interponer la denuncia y la alcaldía no tiene otra opción que actuar e imponer las multas.
Infracciones por sector.
Cerca de 19 localidades de Bogotá reportan 120 infracciones nuevas al mes, a excepción de Sumapaz que es de mayoría rural.
Por ejemplo, en Suba es común que las familias levanten otra habitación, un baño o un estudio. Incluso, los arrendatarios también empiezan las obras sin pedir consentimiento al dueño.
En Los Mártires, por la edad de los edificios y su mal estado, lo común es que los propietarios ordenen demoliciones sin permiso.
En Puente Aranda, los males se concentran en la construcción sobre los antejardines y en el espacio público, mientras que en Chapinero los negocios se abren al público sin verificar si el uso del suelo les permite actividades comerciales o nocturnas.
¿Aquí la gran diferencia es que el comerciante soluciona la falla pidiendo los permisos y adecuando bajo la norma, y paga la multa porque tiene la capacidad económica para hacerlo.
Nuestra gran preocupación está en los estratos bajos donde la gente, sin ninguna mala fe, ignora la ley y resulta con unas multas que difícilmente puede pagar¿, señala Montilla, quien hace un llamado a la ciudadanía para que solicite las licencias antes de empezar la obra y para que saneen sus multas.
¿El gran lío es que el propietario solo le hacen frente al problema al recibir la citación jurídica, cuando no hay nada qué hacer y ha perdido la oportunidad que le da la ley para defenderse en la alcaldía.
Entonces, solo resta pagar o rematar el bien para saldar la deuda", concluye Montilla, quien recuerda que el año pasado la Secretaría de Hacienda resolvió jurídicamente 1.000 procesos de este tipo que representaron un recaudo de 1.200 millones de pesos en multas que van a los fondos de desarrollo locales.
¿Para qué se pide la licencia?
Las licencias se solicitan en caso de construcción, ampliación, modificación, adecuación y demolición de edificaciones y cerramientos. También cuando se instala un establecimiento comercial, industrial e institucional.
Se solicitan de forma previa ante las curadurías urbanas y pueden ser por obra nueva, ampliación, adecuación (para cambiar el uso), reforzamiento estructural, modificación, restauración, demolición o cerramiento. Las reparaciones locativas no necesitan licencia.
¿Qué se necesita para pedirlas?
Copia del certificado de Tradición y Libertad reciente, formulario único nacional (minambiente.gov.co), pago de impuesto predial de los últimos cinco años o constancia de estar cumpliendo un acuerdo de pago, planos de localización del predio (en Planeación se encuentran) y relación de los predios que tienen linderos en común.
Durante el proceso se hace la citación a los vecinos para que se hagan valer sus derechos.
El trámite de expedición de la licencia se tarda, máximo, 45 días hábiles que se cuentan después de que la documentación esté completa y su validez es de 24 meses (que se pueden prorrogar por otros 12).
Cifras
184.600 pesos es el cargo fijo de la expensa. El resto depende del estrato y la cantidad de metros.
62,3 millones de pesos, lo máximo que puede costar la vivienda para ser considerada como Vivienda de Interés Social.
78.000 pesos más IVA es el costo de una licencia para VIS en estratos 1, 2 y 3.