Inspirados en los 'altibajos' emocionales de las estrellas de Hollywood, los diseñadores textiles y de interiores retomaron el eclecticismo como tendencia decorativa.
El gris y los tonos opacos evocan los momentos de depresión de las divas y el dorado exalta los periodos de gloria y los premios de la farándula.
"Estos dos estados, diametralmente opuestos, se fusionan en aquellos ambientes que combinan piezas minimalistas con tapizados o acabados barrocos", dijo Sandra Sánchez, vocera de Textiles Uno por Uno, presente en el II Salón textil, que finalizó ayer en Corferias.
El cambio de tendencia lo marcan las telas que se usan en muebles, cojines, cortinas y lencería.
De hecho, durante esta feria especializada, se mostraron las colecciones que se pondrán en el mercado para la temporada de diciembre.
"Las microfibras representan lo plano y las chenillas traen el toque barroco. Se combinan porque la idea es pasar de lo plano a lo recargado y que la sensación, además de visual, sea táctil", agrega la diseñadora, quien explica que las microfibras estarán por unos dos años más vigentes en el mercado.
No obstante, la novedad del barroco es que ya no trata de imitar las formas y los colores de la naturaleza como en los siglos pasados; de hecho, moderniza las flores y las hojas haciéndolas con cuatro pétalos o triángulos perfectos y en tonos sólidos.
Incluso, los colores de moda son el turquesa (azul claro), el berenjena (similar a las uvas) y el chocolate (que continúa vigente).
Precisamente, esas formas se crean con cambios de texturas que dan los altorrelieves formados por las fibras de la chenilla (que tienen el mismo tono del fondo de la tela). Así se obtienen unos visos muy interesantes cuando cambia la luz o al pasar la mano por la microfibra. También se usan telas con muchos hilos dorados o fibras que les dan brillo a la tapicería.
En la gama alta, también se usarán fuertemente los tonos oscuros, especialmente negro, combinado con el blanco 'duro'.
Los accesorios cambian
Definitivamente, la tendencia llegó con fuerza y por eso los complementos como cojines, lencería y lámparas se convierten en elementos para aplicar los toques barrocos. Incluso, los cuadros se salen de lo clásico y la pintura y ahora son textiles poco convencionales -en perfecta armonía con el tono de los muebles- sobre un marco liviano; algunos tienen una franja de la reata que se usaba para sostener las cortinas.
Vuelven las cortinas
El minimalismo no va más en el recubrimiento de ventanas. De hecho, vuelven los velos y ahora son organzas de un dorado suave y con finos bordados amarillos y turquesa. Las cortinas son de chenilla, incluso del mismo tapizado de muebles y accesorios, y nuevamente son pesadas.
Alto, medio y bajo...
Una vocera de El Almacencito explica que aunque las tendencias de moda son claras en materia de tapizados, el mercado es muy variado y depende -básicamente- de la capacidad económica de quien está interesado en cambiar la 'cara' de los muebles.
Alto
Entre 10 y 15 por ciento de la población cambia el estilo de sus muebles de gama alta cada año. Sin lugar a dudas, el estrato alto prefiere las tendencias de moda, las telas exclusivas, el contraste de blanco y negro y renuevan el estilo cuando ya se hace popular.
Medio
Les apuestan a los tonos neutros, que evocan cierto estilo conservador pero a la vez contemporáneo. Actualmente se van por el dorado y el marfil. Cambian su mobiliario, en promedio, cada cinco años.
Bajo
Allí la prioridad es la resistencia de las telas al trato fuerte y prolongado. La representante de El Almacencito dice que están en 'furor' los colores ácidos como fucsia, naranja y verde limón.