Cali no es ajena a la tendencia trazada por las principales capitales del país en materia de construcción, que mantiene a la vivienda diferente a la social en la punta de los balances, a pesar de la inminente desaceleración.
Según el estudio de oferta y demanda de la regional de la Cámara Colombiana de la Construcción, la mayoría del área en proceso para vivienda (1'146.580 metros cuadrados) se desarrolló para estratos medios altos y altos.
De hecho, 84,5 por ciento, es decir, 969.407 metros, corresponde a este destino, mientras que para las viviendas de interés social (VIS), el área se quedó en 177.173 metros cuadrados, 15,5 por ciento del total.
Estos datos de Santiago de Cali y su área de influencia ¿Candelaria, Jamundí, Palmira y Yumbo¿, tienen antecedentes en el crecimiento de 25 por ciento en las obras en proceso para vivienda en el 2007, jalonado por el alza de 33 por ciento de la VIS y de 24 por ciento para segmentos diferentes.
Sin embargo, el bajonazo comenzó a ganar terreno y al finalizar el año pasado, exactamnente en el cuarto trimestre, la línea descendente fue más evidente, pues el área en proceso para vivienda bajó 5 por ciento.
La VIS decreció 39 por ciento y la diferente a esta aumentó, levemente, 2 por ciento.
Con este panorama vuelve y juega el liderazgo de los estratos 5 y 6 que en Cali manejan 71 por ciento de la oferta, seguidos por el estrato 4, con 15 por ciento, y los estratos uno, dos y tres, con 14 por ciento.
Las ventas de VIS tienen un capítulo aparte y muy importante que, de nuevo, va en línea con lo que ocurre en el país, donde la falta de tierra urbanizable y la poca oferta han frenado este mercado que decreció 59,5 por ciento en el primer trimestre de este año.
Entre tanto, las ventas de obras diferentes a las sociales presentaron un alza importante durante el mismo periodo: 52,4 por ciento.
La regional de la Cámara Colombiana de la Construcción es reiterativa al tratar el tema de la VIS, donde identifica problemas recurrentes en la oferta.
¿Una de las causas del mal desempeño es la normativa contenida en el Plan de Ordenamiento Territorial de Cali (POT), vigente desde el año 2000, a lo que se suma ¿como se anotó antes y tal como sucede en varias regiones del país¿ la falta de suelo urbano habilitado para este tipo de vivienda¿.
En este punto, la presidencia nacional de Camacol ha sido reiterativa al hacer un llamado de atención, a propósito de las revisiones que se les están haciendo a los POT en el país: ¿Es una oportunidad para que las alcaldías y las gobernaciones provean suelo para desarrollar VIS y entiendan, de una vez por todas, que en sus manos está parte de la responsabilidad darle un norte a este mercado¿.
Consecuente con este llamado, el Gobierno ha insistido en la importancia de que los entes municipales asuman su compromiso y por su puesto, Cali no es ajena a ese llamado.
Tras ese objetivo apunta ¿entre otras¿ la iniciativa de construir macroproyectos donde se integre la VIS con servicios adicionales: equipamiento comunal, colegios, vías de acceso, etc.
Y es que en este mercado es donde está ¿el cuello de botella¿, pues en los estratos altos el menor ritmo en inicio de obras y ventas no pega tan fuerte y, de hecho, ya estaba previsto por los constructores que lo justifican tras cinco años de auge.
El movimiento en los municipios vecinos
El área de influencia de Cali, Candelaria, Jamundí, Palmira y Yumbo, sumaron 36 proyectos de vivienda a marzo pasado, con un área de 786.830 metros cuadrados y 11.131 unidades.
Según el estudio de Camacol, la presencia de proyectos planeados con desarrollo progresivo de largo plazo en Candelaria y Jamundí, muestran una participación alta de 47,5 y 41 por ciento de la oferta total. Le siguen Palmira, con 9,3 por ciento, y Yumbo, con 2,2.
Algunos analistas coinciden en que el fenómeno del mercado constructor fue diferente en Cali. De hecho, la ciudad salió de la crisis de finales de los noventa después que las demás capitales y mientras que Bogotá y Medellín estaban adelantando obras e iban en la línea ascendente, Cali apenas se alistaba para ¿despegar¿. Por eso hoy sigue mostrando una dinámica aceptable.