A esta zona de influencia de la ciudad colonial se le practicó una 'cirugía urbana' a lo largo de un año, que transformó su paisaje. Todo por cuenta del primer tramo (se contemplan 6) del Sistema Integrado de Transporte Masivo, Transcaribe, similar a Transmilenio de Bogotá.
No fue una operación hecha en un ambiente tranquilo. Al contrario, se realizó en medio de controversias sobre la conveniencia o no.
Para el actual gerente de Transcaribe, Enrique Chartuni, será, entre otras, el más complicado de ejecutar. Cree que, tras salir de esta parte inicial de adecuación de vías y zonas peatonales, el resto de la obra marchará a un ritmo menos traumático.
De verdad, la construcción del que fue inicialmente llamado 'tramo prioritario' cobró la cabeza del primer gerente, el almirante retirado de la Armada José William Porras; le provocó problemas cardíacos a su sucesor, Jorge Mendoza, quien terminó saliendo del proyecto meses después, y tiene dando la pelea por sacar a flote las obras al ex secretario de Infraestructura, Enrique Chartuni, quien hace cuatro meses asumió esta responsabilidad.
Esta especie de fachada, de entrada principal, al 'Corralito de Piedra', que ha servido para ilustrar cientos de postales que le han dado la vuelta al mundo, pasó de un color gris cemento, a un rojizo de adoquín.
Las vías donde circularán los autos y buses se ven cobrizas porque se les instaló un concreto coloreado, para destacar el aspecto arquitectónico y colonial de esta área. Será, además, el único tramo que llevará este color rojizo. Los demás serán grises.
Superando escollos
No obstante, se estima que en cinco meses, según la gerencia del proyecto, estarán terminadas las obras del muelle turístico para completar así la totalidad del primer tramo, que cambiará aún más la actual vista.
Antes hay que corregir errores en el diseño, que elevaron el costo inicial de la obra. Por ejemplo, los trabajos en el muelle costarán unos 6.000 millones de pesos, porque hay que adentrarse en la bahía 8 metros, mediante relleno, para adecuar un carril mixto y una zona peatonal.
Esta primera etapa del sistema estaba presupuestada para ser entregada en 7 meses - en octubre pasado-, pero aún está inconclusa. Se calcula que el costo total de este tramo será de 16.000 millones de pesos, cuando inicialmente era de unos 10.000 millones.
El otro inconveniente superado se desprendió de la preocupación de historiadores y arquitectos restauradores por el daño que podría causar el paso de los pesados buses del sistema por el frente de las murallas.
Se armó un debate, el Gobierno Nacional contrató un estudio y especialistas de la Sociedad Colombiana de Geotecnia concluyeron que no es así. La obra sigue.
Por lo pronto, el paso vehicular se restablece poco a poco y los peatones disfrutan los amplios sardineles. Chartuni dice que la idea es defender a toda costa este cambio extremo, que transformó por siempre, un pedazo del patrimonio de la ciudad.
Se aspira a que todo el sistema de transporte masivo esté listo para el 2008.
Fueron 1,2 kilómetros intervenidos (del total de 15,8 que contempla el sistema) en el que se repavimentaron 31.660 metros de vías (calzadas) en las avenidas Venezuela y la Blas de Lezo.
Se utilizaron un millón 760 mil adoquines en 32.488 metros cuadrados de espacio público.
Para ejecutar los trabajos fue necesaria la reubicación de 480 ventas estacionarias, que de la calle pasaron al centro comercial Nueva Colombia.
Se construyeron ocho nuevas plazoletas, equipadas con mobiliario, para el disfrute del nuevo paisaje urbano.
Los corredores peatonales se aumentaron de 1 y 3 metros a 8 metros de ancho, en la zona de murallas frente a la avenida Blas de Lezo (desde baluarte San Ignacio hasta la Torre del Reloj).
Se aspira a que Transcaribe entre a prestar servicio en el último trimestre del 2008.
La inversión total del proyecto es de 302 mil millones de pesos, de los cuales el Gobierno Nacional aporta el 70 por ciento y el Distrito el 30 restante.
Diaramente se movilizarán 340 mil personas en 179 buses padrón, 179 busetones y 49 buses articulados.
Cambios significativos en monumentos
» La India Catalina tuvo que ser corrida de lugar por efectos de Transcaribe. Ya no está en medio de la glorieta que antes existía.
» Críticos dicen que la India está ahora relegada, metida casi en medio de almacenes populares y luce menos accesible.
» El entorno de la emblemática Torre del Reloj también tuvo que ser sometido a nuevo maquillaje, pero no muy profundo.
» Cerca a la Torre quedaron ubicadas varias de las ocho plazoletas construidas y dotadas en el primer tramo de Transcaribe.
» De una avenida Venezuela, prácticamente sin espacio para el peatón y estrecha para el transporte, se pasó a una cómoda.