Hoy, una semana después de la inauguración los visitantes de honor son otros: niños, familias y más turistas interesados en conocer el proyecto que contó con una inversión inicial de 3 mil millones de pesos.
Allí no importa que el cuerpo tirite de frío por uno que otro viento helado que se cuela entre las montañas de la zona del Parque Nacional Natural de los Nevados, porque pueden más la adrenalina que se libera, el hecho de disfrutar de un entorno de verdes montañas y paisajes campesinos, y el deleite de una bebida caliente que siempre está a la mano.
En pocos días esa escena se ha repetido varias veces en el parque temático de aguas termales, el primero del país que de la mano del chapuzón presidencial, y del ingenio colombiano, se ha convertido en una de las nuevas opciones turísticas de Caldas y el Eje Cafetero.
Aunque está situado en jurisdicción del municipio caldense de Villamaría, el acquaparque es una atracción turística de Manizales, ya que está a tan solo 20 minutos del centro de esta ciudad, a un costado de la antigua vía al Nevado del Ruiz.
Esta atracción está conformada por un conjunto de seis toboganes, tres para adultos y tres para niños, rodeado por piscinas de aguas termales y dulces, redondas, conectadas unas a otras. Los toboganes para los mayores no terminan en una piscina como es lo corriente, sino en un tramo recto, al que se llega con los latidos del corazón a mil.
Desde el restaurante se tiene una vista panorámica a las piscinas, lo que permite mantener la vigilancia sobre los niños. Sin embargo, los salvavidas siempre están atentos a los turistas. "El proyecto nació con un concepto diferente, más cercano a un estadero con una piscina de aguas termales, pero evolucionó hacia un parque temático", dijo Carlos Arturo Gallego, gerente del Hotel Termales del Otoño, organización dueña del lugar.