Muchas amas de casa se quejan de que, a pesar de que limpian constantemente la nevera, siempre tiene un olor desagradable y que les cambia el sabor a los alimentos.
"Las frutas y las verduras son la energía que nutre el cuerpo y hay que tratarlas como tal", explica Alonso Orjuela, gerente de Surtifruver de la Sabana, quien agrega que al mezclarlas de forma desordenada se produce el mismo efecto de las plazas de mercado -donde los olores 'abundan'-.
Por eso es importante aprender que no todas pueden guardarse en el mismo compartimiento, que hay que lavarlas y secarlas para que no queden contaminadas ni se pudran con la humedad y que necesitan diferentes temperaturas.
Orjuela explica que la primera norma es que las manzanas no deben mezclarse con ningún alimento pues tiene etileno, lo que daña rápidamente las otras frutas; además necesitan el frío porque vienen de un tiempo de refrigeración y cuando se dejan a la temperatura del ambiente se ponen 'arenosas' al gusto en menos de tres días. Por eso es mejor refrigerarlas en una bolsa sellada.
Los aguacates, los bananos y los plátanos también producen etileno por lo que se recomienda dejarlos fuera y en un recipiente independiente.
Los cítricos deben permanecer a temperatura ambiente pues, incluso luego de consechados, continúan su proceso de maduración y el frío lo frena.
Para Orjuela, la cebolla es un potente generador de olores que daña el sabor de los demás alimentos, frutas y verduras cuando se mezclan pero que puede manejarse fácilmente.
"Ella sólo huele cuando se le corta, después no produce olores. Se puede dejar fuera tranquilamente pero si se prefiere dentro de la nevera hay que cortarla y empacarla en bolsas bien selladas para, simplemente, sacar la porción necesaria", explica quien acaba de inaugurar un local de 1.000 metros en la calle 80 con Avenida Boyacá.
Otra de las especias fundamentales en la cocina colombiana es el cilantro, que las matronas mantenían en un frasco con agua. Lo mejor es picarlo y ponerlo en un recipiente con tapa.
Por ejemplo, la pera absorbe tremendamente los olores medianamente fuertes, por eso es mejor aislarla un poco.
Las demás frutas como mango de azúcar, melón y ciruelas pueden quedar en una de las bandejas de la nevera sin mayor problema.
Sobre el cambio de sabores, Orjuela explica que "el intempestivo cambio de temperaturas de las regiones de Colombia dificulta la uniformidad de la producción, por eso algunas frutas salen muy dulces y otras desabridas.
Cuando hay mucho invierno resultan bajas de dulce'". No obstante, recomienda comprarla con máximo una semana de anterioridad (después con seguridad se daña) y ponerle un poco de miel si les falta dulce.
Con las carnes y las demás proteínas también hay que tener un poco de cuidado. Lo mejor es comprarla con 8 ó 12 días de maduración y porcionada para no tener que descongelarla.
8 ó 12 los días que requiere un trozo de carne para completar su proceso de maduración y quedar apta para el consumo humano; aquella que tiene una tonalidad café es la más recomendada. Es mejor comprarla semanalmente.