Por supuesto, sumado a estas conocidas tendencias orientales el toque especial de Mónica cobra protagonismo.
Los espacios, los accesorios, los colores y los materiales han sido producto del gusto compartido entre la presentadora y su novio, pero ahí ha tenido especial cabida la opinión de una diseñadora de interiores muy cercana a la pareja. Se trata de la hermana de Amador a quien le fue delegada la tarea de dar lugar a esas cosas que ninguno de los dos quiere dejar de lado.
Y comienza el trabajo¿
Para iniciar esa ardua labor, Mónica y su novio dejaron claras algunos aspectos importantes: el comedor debe ser pequeño para estar más cerca y querer compartir ahí muchas cosas; la sala debe tener cabida para un jardín Zen; aquellos elementos que cuentan historias del pasado y de la vida profesional deben ocupar lugares vistosos; el color blanco es protagonista; hay que incitar a jugar en casa; la cocina debe ser ¿exquisita¿; la comodidad es el concepto esencial y la sobriedad debe ¿rimar¿ con la privacidad.
Justamente después de pasar por cada rincón de este lugar fue posible corroborar cada frase mencionada. Para fortuna de la pareja esa tarea se cumplió ¿al pie de la letra¿.
Paso a paso se evidencian los resultados. Una mesa redonda en vidrio y cuatro sillas de acero revestidas de una tela negra son el comedor; una mesa rectangular de vidrio y madera con un rastrillo, una máscara traída de México y mucha arena, conforman el particular jardín¿
Un rincón de fotografías en la habitación de la presentadora son una de las mejores muestras de su trabajo en radio y televisión; todas las paredes del apartamento tienen ese color níveo que amplía los espacios y da tanta fuerza a la iluminación¿
El salón de juego, de color amarillo y verde, con lagartijas de madera, una mesa de ping pong y coloridas pinturas, es de donde nadie quisiera salir; el color gris de la cocina, el talento para cocinar que tiene Amador y esa rica calidez logra atrapar a los más exigentes¿
La amplitud de la sala, la escogencia de los materiales, los ingredientes del salón de televisión y la preferencia por espacios limpios en varios lugares de la casa, invitan a quedarse; y la presencia del color blanco y muy pocos elementos en las habitaciones además de elegancia dejan una gran sensación de tranquilidad.
Sin lugar a dudas los resultados fueron los esperados. Quien mejor que los visitantes para reconocer que el encanto, la seguridad y la calidez de esta presentadora santandereana son tan evidentes en la pantalla chica como en cada rincón de su casa.