Las encargadas de dar la bienvenida a este lugar son Rumba y Bandida, las gatas de Fiona. Antes de reclinarse un poco sobre el sofá amarillo, ella abraza sus mascotas, ¿tira¿ la cartera y se toma algunos minutos para pensar antes de iniciar cualquier tarea.
Para saber qué actividades prefiere la actriz en el hogar bastaría con mirar la ubicación de algunos elementos en la decoración. Después de un breve pero pausado vistazo, la primera idea que se viene a la cabeza es la música.
¿La razón? En los lugares más vistosos de la sala hay una guitarra y un micrófono conectado a su mini componente. Y por si fuera poco, en la habitación principal, otro micrófono¿
Y como ratificación de esta hipótesis, la actriz habló sobre su pasión por la música y como muestra de ello comentó de su experiencia con un grupo de rock llamado Miss Chief del que hace parte hace poco más de dos años. Por supuesto, hubo demostración y después un caluroso aplauso de parte de la visita ¿ nosotros-. Indudablemente hay mucho talento¿
Eso sí. En su casa también ocupan lugares muy importantes su pelota gym ball para hacer pilates, su colección de conchas de mar ¿traídas especialmente de punta gallinas, el extremo norte de Colombia-, sus mesas de noche antiguas ¿y algunas sin puerta-, sus vinos y su rincón para meditar.
Podría decirse que esos elementos son la representación de su personalidad. Una mujer fresca, espontánea, cálida, original y polifacética ¿en cuanto a su profesión se refiere-.
Al cruzar la puerta es imposible no sentirse encantado con ese sitio que para Fiona guarda tanto significado. Cualquiera que visite este lugar se tomaría tiempo para observar los detalles tan originales y descubrir el por qué de su existencia.
Es más. Cualquiera tardaría un poco más de lo planeado para conocer por qué esta mujer Inglesa de nacimiento que trabaja en actuación desde los 12 años, ha participado en importantes novelas colombianas y hasta en películas terror, hace de su casa un templo de la música y la comodidad.