Como si se tratara de las más reconocidas pasarelas, Javier saca a flote todo su talento para brillar 'con luz propia'.
Para donde se mire, en cualquier pared, hay más de un cuadro de este modelo. Él se ha convertido en el autor principal de la decoración.
Eso sí. Desde el momento en que la puerta se abre, se crea un primer y sólido concepto de la decoración. Sin duda alguna, prima la tendencia maximalista.
Desde el lobby, de donde no pueden pasar aquellos que no son bienvenidos, se nota que para todo hay espacio.
Es más, según Javier, así pasa con una familia grande. Los recuerdos son más numerosos, la herencia resulta muy nutrida y la unificación de gustos deja como resultado un lugar de historias.
"El primer lugar que se encuentra la visita es la sala. Este es uno de los sitios favoritos porque me parece como una galería. Además, aquí están muchas de mis creaciones", comenta el modelo.
Hay que decirlo, ese gusto es compartido. Quienes hicieron el recorrido en compañía de Javier esa tarde del miércoles, se llevaron la mejor impresión de la zona social.
Incluso para quienes sean minimalistas, este sitio resulta atractivo. Además de tener elementos con gran significado para la familia, accesorios por doquier y muy buenos cuadros, ahí se percibe una calidez contagiosa.
Además, las historias que se tejen alrededor de todos los sitios en este casa, se complementan con la presencia de flores -varias exóticas-, los olores a veces dulces y en ocasiones cítricos y la fuerza de los colores en los cuadros.
Por supuesto, las creaciones de Javier ya tienen un sello muy atractivo pero la claridad en muchas paredes y en parte del mobiliario, logran que esos detalles que cuelgan se roben todas las miradas.
Aunque eso no solamente se aplica en la sala. También se puede ver que el comedor -decorativo por cierto porque casi nunca es utilizado- cuenta con dos principales atractivos: los coloridos cuadros y una vajilla que hace parte de las más antiguas herencias en este hogar.
Un lugar inspirador
Lo que definitivamente no puede pasar desapercibido es el estudio de pintura. Un espacio pequeño pero muy bien equipado.
Después de contar con todos los elementos, la inspiración -presente en cualquier estado de ánimo- y el mejor lugar solo queda que Javier tenga el tiempo para crear. Según él, sus obras son resultado de un trabajo ininterrumpido. Tarea difícil...
Camino al segundo piso siguen encontrándose historias. Cualquiera que llegue hasta este punto corre el peligro de tropezar con un accesorio. Pero no importa, la visita incluye todo eso.
El recorrido continúa y Javier sigue con su narración. Solo se detiene por segundos para permitir observar en detalle pero es tiempo suficiente para quedar encantados.
Además, su forma de contar 'su casa' resulta muy descriptiva. Por fortuna, hubo tiempo también para conocer otro miembro de esta familia. Se trata de la pequeña sobrina de Javier. Ella, al parecer, también disfruta mucho de este lugar.
Parece corta pero en realidad la visita tomó más de una hora ¿La razón? Había mucho por saber y numerosas preguntas por hacer.
Javier, este talentoso barranquillero que ha pasado por importantes pasarelas, se encargó de hacer perfecto el recorrido. Y todas las preguntas fueron respondidas.