Parece extraño pero nada resultó más acertado que el regalo del Presidente para dar la bienvenida a las visitas. Más aún cuando se trata de un obsequio simbólico. Cuando el mandatario le entregó este regalo a Luciana, Nicolás y Camilo -hijos de Viena-, lo primero que dijo fue: se las regalo porque las hormigas no dejan de trabajar, trabajar y trabajar...
Cualquier diría. Ese argumento las hizo merecedoras del lugar que ocupan. Eso sí, después de cruzar la puerta la vista no se topa solamente con las hormigas sino también con una escultura de Negret. Hay que decirlo, se trata de dos elementos bastante atractivos. Contemplarlos toma varios minutos.
Y justamente más que minutos fueron necesarios para caminar por cada rincón de este apartamento. El plan inicial debió alargarse y los visitantes no objetaron; al contrario, había mucho por conocer y la ¿narrativa¿ de Viena resultó ser más persuasiva de lo esperado.
Es más. Una mujer que sabe ¿contar¿ su casa y que además, disfruta de los riesgos a la hora de decorar, acrecienta sobremanera las expectativas. Así sucedió en este caso¿
Los colores negro y blanco, los estampados, la mezcla de texturas, la utilización del charol, un toque artesano y el diseño ¿exigente¿ de los accesorios bien podrían encantar a cualquiera, incluso, a los más conocedores. Como resultado de esta suma: una marcada tendencia modernista.
Una familia de artistas...
¿Me gustan los cuadros grandes y sobretodo si son de personas muy cercanas a mí. Por ejemplo, tengo obras de Lina Leal, que es una de mis mejores amigas, y de Maria Inés Escobar a quien aprecio mucho. A ellas dos las tengo muy cerca de mi corazón¿, comentó Viena.
Para fortuna de Viena, las obras de sus amigas no se desvían de esa línea contemporánea que maneja; es más, la complementan enormemente. Aunque no solamente ellas tienen lugar en este apartamento. Colgando de varias paredes, y representando caprichosas y encantadoras ideas, están las pinturas de Luciana, Nicolás y Camilo. Para verlas, es necesario detenerse un poco ¿en verdad resultan muy particulares-.
Después de verlas, la mirada se concentró en uno de los mayores atractivos de las zonas sociales: la chimenea. Amplia, moderna y muy utilizada. Alrededor de ella varias tertulias se han llevado a cabo.
Los más frecuentados...
A diferencia de muchos, este apartamento es frecuentado de forma equitativa, es decir, la zona social, el comedor, el estudio, la cocina y las habitaciones, tienen casi igual número de entradas. En todos hay una historia para contar.
Para ser más exactos nadie quiere salir pronto de la zona social si tiene ese amplio y cómodo sofá blanco, ese hermoso candelabro, tan atractiva chimenea, accesorios en cristal, detalles en acero y esa energía tan familiar.
Cualquiera espera detenerse algunos minutos más en el comedor. Un espacio compartido a diario por Viena y sus hijos, donde se cuentan historias, donde se puede disfrutar de un bello paisaje verde y donde se mezclan la calidez de la madera, algo de diseño y solo unas pinceladas ¿rojas¿¿
Ingresar al estudio es una nueva historia, el encuentro con una faceta desconocida. Por eso, las expectativas fueron mayores cuando la visita se topó con decenas de cojines. Para ellos, una acertada elección; para Viena, el refuerzo de una práctica que disfruta sobremanera: bailes árabes. Después de saberlo, el lugar tomó otro aire¿ se hizo más cautivador.
La cocina es uno de esos lugares que inspiran, atraen y detienen. Como no quedarse si hay tal espacio ¿ sin muchos colores pero sí con la dosis perfecta de algunos pocos- a la medida perfecta para cada tarea y con los equipamientos para aquellas exigentes visitas.
La entrada a las habitaciones representa como la apertura de un baúl de recuerdos y, esa tarde de visita en casa de Viena, todos querían ver cuando esos secretos se hicieran visibles.
En el cuarto principal, una cama de dos metros de ancho y algunas fotografías familiares, despertaron la atención de todos, pero fue un elemento en particular el que colmó las expectativas. Se trata de una ¿pieza¿ que Viena hizo diseñar especialmente para depositar el agua con la que bautizarían a sus hijos. Por supuesto, se trata de un muy significativo detalle.
La habitación de Nicolás y Camilo, sigue la tendencia clara de gran parte del apartamento pero con un toque de color azul -su favorito-, la presencia de dos grandes superhéroes con más de un metro de altos y un par de escritorios atiborrados de letras...
En el cuarto de Luciana está principalmente la mezcla de su gusto y el de Viena. Como resultado, azul claro por doquier ¿donde haya espacio para un color diferente al blanco-, libélulas, peces y arte country. Un sitio verdaderamente encantador.
Suficiente argumento para quedarse. Bastan los diseños, los colores, los detalles, las pinturas, los recuerdos, los regalos y el encanto de esta antioqueña que ha cautivado con su trabajo como presentadora de televisión y ahora, como la narradora de una historia: su casa.