Laura Guana Romero
Redacción metrocuadrado.com
Alfonso Gutiérrez
Fotografía
El inmueble que busca ahora lo encuentra en su celular
Antes de llegar a la casa de Mónica mencionamos algunas hipótesis de cómo sería el lugar. En realidad, casi todos coincidimos en que sería un lugar sencillo y sin mucho remanente de diseño y, eso sí, atiborrado de tecnología.
Nos llevamos una verdadera sorpresa cuando, al abrirse el ascensor privado nada de lo mencionado había frente a nuestros ojos. En reemplazo de todo eso encontramos un espacio bondadoso, atiborrado de color y diseño vanguardista.
En las zonas sociales sobresalen piezas de reconocidos artistas: las 'sillas de los enamorados' y decenas de fotografías, entre otros.
A propósito, estas zonas sociales (compuestas por una sala auxiliar y la sala principal) están separadas por una chimenea flotante que fue diseñada por Mónica. En uno de estos espacios es donde reposa uno de los accesorios más llamativos: el espejo atiborrado de luces; junto a él, una alfombra muy cómoda y decenas de cojines.
Los muebles, con un corte minimalista, son adornados por muchos cojines de colores que combinados con la cortina de tonos metalizados, dejan una muy cálida impresión.
La terraza, donde se realizan las mejores fiestas y asados, puede catalogarse como un espacio limpio, lleno de glamour y con una hermosa vista sobre Bogotá.
Entre el blanco y el 'aguamarina'
Para adentrarnos en la 'intimidad' de Mónica fue necesario atravesar la cocina. Una vez allí, lo primero que salta a la vista es un espacio bastante bondadoso y lleno de colores.
El blanco de las paredes se intensifica gracias a la madera oscura del piso y los colores ácidos de los accesorios. La gran dosis de color azul en las cortinas y en la cama invita a quedarse más tiempo del necesario. En ese momento entendimos por qué ese lugar es el más disfrutado por la presentadora.
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