La arquitectura y el ambiente señorial de su ciudad, Tunja, determinaron el gusto de Ricardo Ávila Gómez, quien creció rodeado de preciosos objetos que entonces adornaban las casas señoriales.
Después de concluir sus estudios de administración de empresas se dedicó a lo que era su vocación, la decoración; de eso hace ya 23 años. Luego, en 1990, decidió abrir su propio almacén, muebles, Antigüedades & Regalos.
Ricardo Ávila Gómez le apuesta a un estilo clásico. Ese fue el
espíritu que quiso plasmar en un apartamento de Bogotá. El resultado es un entorno cálido gracias a la presencia de madera, color en las paredes y piezas de origen francés, inglés e italiano.
Adaptó todos los espacios a las necesidades del dueño del lugar. Una zona social más integrada, un estudio independiente, un amplio walk-in closet desarrollado en una de las habitaciones y un generoso baño con jacuzzi que implicó varias transformaciones en la habitación principal.