Como señalan sus arquitectos, los patios interiores, jardines y áreas verdes de esta casa, en Bogotá, fueron posibles al haber desarrollado un diseño compacto que responde al programa requerido y cumple con las necesidades de los clientes, quienes dijeron: "queremos un gran jardín". Por eso, en un lote de
834 metros cuadrados se proyectó una construcción de 350 metros cuadrados.
'A veces se quiere copar totalmente el lote con construcción y así se pierde mucho porque dejar espacios vacíos también es ganar', dicen los arquitectos.
Precisamente eso fue lo que se logró en este proyecto. ¿La ocupación del lote se da en relación con el paisaje natural¿. Así es como se logra que cada espacio tenga una vivencia propia y que se genere una sensación a partir de un jardín¿, agregan.
En ocasiones la vegetación es usada para brindar privacidad a las distintas áreas, otras veces refresca con su vista el interior y en todos los casos resulta ser un complemento de la arquitectura.
La casa se construyó utilizando materiales como el concreto arquitectónico, que cuenta con una larga trayectoria en el ámbito de la arquitectura pública pero que se ha utilizado con mayor reserva en la vivienda.
En este proyecto cobró un papel protagónico junto a la madera, la piedra, el vidrio y el metal.
Como señalan los arquitectos, el uso del concreto implicó una investigación profunda, de la mano del arquitecto y constructor Jaime Pizano, en la que se analizó el comportamiento del material frente a fuertes cambios de temperatura, y factores como la humedad y composición para que la factura de todos los muros de concreto fundidos en el sitio fuera perfecta.
En este mismo sentido, las medidas de las formaletas que se utilizaron para desarrollarlos obedecieron a una modulación particular para lograr que al final el material se caracterizara por su manejo delicado.
Igual tratamiento se le dio a la madera de sapán utilizada en toda la carpintería de la casa, incluida su ventanería. Este material se trabajó siguiendo una norma establecida por este estudio de
arquitectos cuando desarrolla piezas de carpintería como puertas, clósets o bibliotecas, que consiste en que éstos no sean muebles sueltos sino parte integral del concepto y de la arquitectura.
Gracias a esta idea, el uso de este material enriquece profundamente el diseño de esta casa y permite, por ejemplo, que las puertas corredizas del proyecto pasen a ser muros, logrando interesantes posibilidades expresivas.
A estos materiales se les une la piedra que en los exteriores son lajas de Pacho, Cundinamarca, y en algunos pisos interiores,
pizarra; materiales que con su textura y color determinan el conjunto; como también ocurre con el hierro oxidado
de las pérgolas, y la teca de los decks que se constituyen en interesantes espacios de transición entre el interior y el
exterior.
El vidrio se presenta en amplios ventanales de piso a techo, algunos con la connotación de puerta-ventanas.
Casa con paisaje
Cuando se abre la puerta principal de la casa, luego de andar unos pasos demarcados por las lajas de piedra y de apreciar un primer jardín a nivel de la fachada, compuesto de especies arbustivas como el calistemo, el sauco, las eugenias y los jazmines, y de pasar junto a una majestuosa palma phenix, se llega a un pequeño
vestíbulo que mira a un patio interior desarrollado enteramente en piedra y en cuyo diseño se destaca un muro que sirve
de marco y por el que corre el agua.
Hacia este punto se abren todos los espacios sociales de la casa: comedor, sitio de estar y sala, áreas que también disfrutan de la vista hacia otros puntos verdes.
A la izquierda del acceso y en disposición lineal se presentan la habitación de servicio, la cocina y la zona de ropas, elementos todos que le dan la cara a la calle, por lo que son protegidos por unas puertas metálicas con celosías de teca que se pueden graduar de acuerdo con la entrada de sol y abrir para disfrutar del
antejardín de la casa en el que se sembraron, entre otras especies, hierbas aromáticas para su uso en la cocina.
Situados nuevamente en el punto de acceso, y avanzando hacia el interior del lote, se ubican, uno tras otro, el comedor y las habitaciones. Todos estos espacios disfrutan de un jardín longitudinal y en el caso de la habitación principal, hasta su vestier
y baño cuentan tanto con luz natural como con agradables vistas a la naturaleza.
De vuelta a la zona social, el estar se constituye en un espacio importante pues allí se instaló una escalera metálica enchapada
en madera que se constituye en un elemento escultórico interesante y conduce al amplio estudio que disfruta de una vista
hacia los cerros y todas las cubiertas de la casa sobre las que se puede caminar y en las cuales se dispuso gravilla y una sencilla
decoración a partir de jardineras con penisetums.
Este es un espacio de gran versatilidad que permite relajarse, trabajar y, si es necesario, se convierte en habitación de huéspedes con su baño privado.