"Nos interesa que cuando estés en el sofá, en la silla o en la cama, estos sean cómodos y sus materiales sean los mejores", dice Sergio Vergara.
Con formación en administración de empresas en Colombia y diseñador de producto en Italia, Sergio Vergara se asienta en la empresa que creó su madre, Lucy Gilchrist de Vergara, con el nombre de Coldiseño y que en 2002 se convirtió en Zientte.
Junto con su hermano Pedro continuan con el legado familiar. Su espíritu joven lo ha llevado a abrir una nueva tienda, Bombox.
Como reza su publicidad, busca llevar "buen diseño a más personas", partiendo de una receta muy clara: ¿crear artículos
bien diseñados, de muy buena calidad, al mejor
precio posible¿.
También señala con franqueza que en Colombia el diseño no es democrático, por eso la meta del nuevo almacén es cambiar esta
realidad. Y como está convencido de que el diseño mejora la calidad de vida y que un sofá bien concebido será más cómodo y más acorde al espacio en que se vive, no cesa en sus esfuerzos por lograr piezas cada vez más interesantes.
Su compromiso al frente de la empresa familiar es el mismo del primer día: "producir sofás con acabados de óptima calidad y con diseños muy contemporáneos". Pero ahora ya no son solo sofás: también son mesas, camas, escritorios y sillas.
A un portafolio de accesorios introducido por su madre, con floreros, portarretratos y lámparas, se suma la línea Colombia, que él ha desarrollado a partir de piezas de madera maciza en la que se encuentran los cuencos con siete capas de pintura y los candelabros con acabado natural.
Sin duda, Sergio no se detendrá. Pronto nos sorprenderá con nuevos proyectos siempre tendientes a "seguir produciendo cosas especiales y de buen gusto" y con un ingrediente artesanal.
Para S ergio, la calidad es lo primero. Lo mismo le ocurre cuando sale de compras. "Es lo que más me gusta de una pieza", dice. Por eso, al aceptar la invitación de Habitar para recorrer sus almacenes favoritos, nos permitió ver qué es lo que lo seduce.
Convencido de que las piezas que nos rodean nos cambian el ánimo, hay que comprar, como dice, "solo lo que a uno le gusta". Además es consciente de que los mismos objetos pueden estar con uno por muchos años. En su caso, las obras de arte y las piezas de anticuarios llaman poderosamente su atención.
"A la hora de comprar", dice, "debe existir un concepto de decoración. Teniendo un concepto de estilo y color, uno va complementando".
Sigue el mismo camino para desarrollar una colección: "Siempre pienso en un tema en común. Luego viene una investigación que empieza a arrojar cosas y se define una paleta de color y ciertas formas. Después va apareciendo cada pieza, una por una".
Si bien el recorrido de Zientte por la industria del mueble ha estado trazado por la calidad y el diseño contemporáneo, cree que el reto de un diseñador industrial hoy está en producir piezas que tengan el toque de lo hecho a mano.