Texto: Patricia Ruan
Fotografía: Jorge Gamboa
En el barrio Chapinero Alto de Bogotá, la firma Andamio S.A.S., conformada por Mariana Restrepo y Santiago Muñoz, desarrolló un edificio de seis pisos con 20 apartamentos, en el que se encuentra esta propuesta dúplex de 120 m2 diseñada a la media de sus dueños, una joven pareja.
Del mismo modo fueron ejecutados los demás apartamentos, personalizados de manera tal que respondiera a las expectativas de cada comprador. La construcción también estuvo a cargo de Andamio S.A.S. en asocio de +Ingeniería.
Fue tal la aceptación de esta propuesta arquitectónica, que la firma ya está emprendiendo otros ejercicios similares en el barrio, manteniendo el mismo lenguaje arquitectónico, que partió del concreto a la vista combinado con bloques de concreto pigmentados.
En este apartamento dúplex de 120 m2, la franqueza de la arquitectura, unida a la limpieza formal, realzó aún más la propuesta de Mariana y Santiago, que parte de un estudio meticuloso del área disponible para aprovecharla al máximo y no perder espacio en los puntos de circulación.
El otro gran elemento del diseño es el manejo de los materiales que aportan carácter; en este caso, el concreto y la madera laminada con textura proveniente de Alemania.
La necesidad de contar con un espacio social amplio hizo que la segunda habitación se convirtiera en un estudio que se separa sutilmente de la sala mediante una biblioteca, cuyo diseño tipo cuadrícula enriquece el espacio.
Así se dotó al lugar de un área social más amplia, que goza de una vista hacia el occidente, lo que le garantiza una muy buena iluminación.
Llevando el espacio a un mejor aprovechamiento de las áreas y a que se produjera un mayor efecto de amplitud, se diseño la cocina abierta, toda en blanco, para generar una sensación de continuidad.
Un generoso mesón rectangular desarrollado en Quartz Stone sirve de transición entre la zona social y la cocina. De cara al muro se dispusieron tanto la estufa como el lavaplatos y de espaldas a la zona social se dejó un lugar para la nevera y una pequeña área de servicio. Los gabinetes con un acabado en resina y la iluminación diseñada sobre el mesón crean un efecto interesante.
En un espacio abierto como este se dispuso, en el primer piso, una sala, un comedor y un estudio, además de la cocina y dos baños.
En dicho espacio, el manejo de la luz resulta fundamental para generar ambientes y puntos de interés, como lo muestran la iluminación dirigida a lo largo del espacio en el área de circulación
o resaltando la placa de concreto dejada a la vista, el volumen de la biblioteca o el área del comedor.
Con un lenguaje también orgánico se resolvió la escalera en caracol, desarrollada en hierro pintado, que conduce al área más privada de la casa, la habitación principal, que se abre a una terraza de 7 m x 4 m.
La fluidez del espacio, sin duda, se debe al uso del blanco, que no solo determinó la arquitectura sino también el amoblamiento. La sensación de ligereza se logra al proyectar el baño y el vestier totalmente abiertos e integrados, separados del punto de descanso mediante un muro suelto que enmarca los clósets que van de lado a lado.
El baño cuenta con tres puntos bien diferenciados, gozando cada uno de proporciones generosas. La ducha se resuelve utilizando materiales en los que prima el blanco, con detalles en negro como el cristanac dispuesto en el piso, mientras que las regaderas se instalaron en el techo para generar un efecto de lluvia y la puerta
de vidrio templado mantiene la transparencia.
En frente se desarrolló el lavamanos, utilizando piezas de mármol de Carrara que se ensamblaron en el sitio. La iluminación natural
que entra por las ventanas altas garantizan el confort del lugar. El sanitario se situó al final de este espacio rectangular, el cual se separa del resto mediante una puerta también de vidrio, pero aquí con un acabado esmerilado.
El efecto de conjunto que ofrece este apartamento es de un gran limpieza arquitectónica, en donde los espacios se llevaron a lo esencial cuidando elementos fundamentales en arquitectura: espacios bien iluminados, bien resueltos y con un amoblamiento justo para su necesidad.