Justamente este fue uno de los principales retos que asumió el grupo de arquitectos, aportarle luz a todos los espacios y por eso, escogieron para cada recinto colores y materiales reflectivos, como el piso de vinilo enrollable, el vidrio y el color blanco.
Los mismos cubículos de trabajo están provistos de un moderno diseño y cumplen al dedillo con los requerimientos funcionales. En cada sala predominan las formas circulares, elípticas; es lo que ocurre en los puntos de encuentro del área administrativa, que se independizan del resto gracias a paneles orgánicos desarrollados en chapilla, provistos de patas en acero ¿que vistos desde arriba reproducen la forma de un ocho¿.
Este es un elemento central que rompe la linealidad del diseño de los puntos de trabajo abiertos. Son estas mismas formas las que se hallan en la sala de juntas para altos ejecutivos ubicada en el sexto piso.
A pesar de la continuidad en las formas, en los espacios de este piso se ven otros materiales, como la madera en los pisos y el textil artesanal de fique elaborado por una familia de desplazados por la violencia, que funciona como pantalla en los parales de acero de este nivel.
La divina acústica
Las cualidades del espacio no se podían limitar al aspecto estético. La buena acústica debía hacer parte de un proyecto en el que la calidad del sonido y el control del ruido resultan vitales para el funcionamiento de los estudios de emisión. ¿Cómo encarar desde este campo unas cabinas radiales ¿transparentes¿, de enormes ventanales, que permiten ver hasta el fondo, sin dejar colar el ruido? La respuesta la dio Acustec, que trabajó de la mano con Arquitectura e Interiores.
Desecharon las usuales cortinas y paños, e incluso los tapetes tan usados en las cabinas tradicionales. En cambio, utilizaron Plasonic, placas importadas de España compuestas por un material semejante al mármol pero con una porosidad alta que permite la absorción acústica y disminuye la reverberación.
A diferencia de los tapetes y las espumas de antaño, estas nuevas placas y los demás materiales empleados en las cabinas, incluyendo los pisos en vinilo, tienen la ventaja de ser lavables. Dentro del estudio todo está perfectamente sellado, incluso las puertas tienen marcos en los cuatro lados y están provistas de un sistema de cierre hermético.
Para las ventanas y los visores de los estudios se empleó una combinación de ¿diversos vidriados, con diferentes distanciamientos, espesores e inclinaciones entre ellos¿, explica el gerente de proyectos de Acustec, Juan Pablo Rozo. A pesar de tener focos de ruido en el sector, dentro de la fortaleza de Caracol no entra ninguno.
El proceso de aislamiento (impedir que entren las frecuencias indeseables a la cabina) y de acondicionamiento acústico (lograr la homogeneidad del sonido dentro de ella) tuvo excelentes resultados en Caracol Radio.
Rozo cuenta satisfecho que ¿logramos romper los paradigmas del estudio tradicional, que es usualmente un socavón con una pequeña ventana; aquí, por el contrario, te sientes trabajando en una torre de control¿.
Un espacio ¿transparente¿ que comunica y por donde fluye la comunicación; un lugar con aire futurista pero sobrio, ¿según Chacón¿, que recibe a los visitantes por su corazón.