Al final de este año, el valor del metro cuadrado nuevo en los estratos 4, 5 y 6 habrá alcanzado un crecimiento superior al 11 por ciento en las principales ciudades del país. Este hecho es bastante significativo si se tiene en cuenta que la inflación proyectada por el Banco de la República es apenas del 4,5 por ciento.
Es decir, que las viviendas generarían una rentabilidad anual mínima del 6,5 por ciento; eso sin contar los ingresos mensuales que puedan producir si se colocan en renta. Visto el promedio nacional, el precio del metro de las unidades para estrenar en estrato 6 está por el orden de 2¿100.000 pesos; en estrato 5, de 1¿750.000 pesos y en estrato 4, 1¿300.000 pesos.
Entre tanto, en el estrato 3 el valor alcanza los 850.000 pesos y en los estratos 1 y 2, los 550.000 pesos. Cabe anotar que en los estratos altos, las ciudades que más pesan en el promedio nacional ¿especialmente en los dos últimos años¿ son Medellín y Cartagena, ya que el precio está 400.000 pesos por encima de la media, debido a la creciente demanda de inversionistas nacionales y extranjeros que ven en estas plazas una opción segura y rentable.
Es importante tener en cuenta que comprar en ciudades como Villavicencio, Pereira, Manizales y armenia puede esultar muy interesante, ya que los precios de las casas y apartamentos nuevos de estratos altos aún son económicos, pero ¿ojo¿ ya comienza a registrarse una línea ascendente que los distanciará del estrato 4, lo cual es lógico en un mercado inmobiliario en plena estabilización.
Este fenómeno se debe a que los capitales de provincia que se habían ¿fugado¿ (a cuentas en otros países y a inversiones en finca raíz en grandes ciudades) están retornando no solo para apostarle al tema residencial sino también a las edificaciones comerciales y turísticas.
Así va la vivienda usada
Estos hechos han llevado a que los valores de las propiedades usadas también vayan al alza, incluso en porcentajes aún mayores a los de las viviendas nuevas, ya que estuvieron rezagados por varios años y en este momento de ¿recuperación¿ es normal que se nivelen. Inclusive resulta notable que el crecimiento en las regiones es sostenido y no presenta ¿descolgadas¿, como ocurre en Bogotá.
Así las cosas, el estrato 5 ¿usado¿ podría cerrar el año con un 15 por ciento de incremento; el 6, con un 13,5 por ciento y el 4, con un 10,5 por ciento. Sin embargo, es preocupante ver cómo los estratos 1 y 2 no alcanzan siquiera un crecimiento del 4 por ciento anual, lo cual se debe al ¿cogelamiento¿ de la vivienda de interés social por la falta una política clara en el tema de subsidios y créditos hipotecarios para este segmento.
Mientras que en los estratos 6 y 5 el metro cuadrado rodea el 1¿600.000 y 1¿420.000 pesos, respectivamente, en los estratos 1 y 2 está por debajo de los 450.000 pesos y en el corto plazo no se perciben señales de cambio en la materia.
Por último, hay que destacar que la reducción en las tasas de interés hipotecario cumplen un papel preponderante en la dinámica de los estratos medios y altos, pues ha llevado a que cada vez sean más las personas interesadas en la compra de bienes raíces, tanto así que según cifras del Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda (Icav), de los 456.000 millones de pesos desembolsados para créditos de vivienda en el primer semestre del 2005, se pasó a 730.000 millones en el primer semestre este año.