Cómo elegir la tela para tapizar
Raquel Araújo, del almacén Tendencias especializado en telas europeas, sugiere tener en cuenta:
El estilo. Las telas reflejan una personalidad. Si esta es clásica y se quiere una decoración acorde, el tapizado del sofá puede proyectarla con sedas, chenilles puros o combinados con organza o seda. Las telas con un efecto tornasol siempre son más formales que los algodones. Los linos y las lonas proyectan un estilo de vida más contemporáneo.
El color. Si se desea un tapizado más clásico, los tonos son los tierra, ocres, terracotas y chocolates. Los colores fuertes y su combinación aparecen en ambientes con decoraciones contemporáneas.
Las texturas. Son las encargadas de darle a una tela el carácter totalmente novedoso y contemporáneo. Ponen de manifiesto adelantos tecnológicos, como ocurre con el stropichatto, terciopelo con un efecto arrugado, o el suede texturizado, que resulta de un proceso industrial con calor y PVC. Una tela se transforma así en un elemento de rico diseño.
A la hora de comprar sofá
Para Isabel Giovannetti, del almacén Eurolink-Marcopolo, la compra de un sofá debe estar orientada por:
El diseño. La buena factura del sofá logra que este sobresalga siempre.
La ergonomía. Un sofá debe invitar a sentarse y descansar, esa es su razón de ser.
El color. Si le elige un sofá de un color llamativo como el rojo, es claro que la intención es llevar todas las miradas a la pieza.
El uso. La apariencia de un sofá está determinada por su función. No es lo mismo un sofá-cama, uno modular que permite disponerlo de distintas maneras, y otro con un cuerpo más definido.
Sus accesorios. Textiles y cojines que se disponen sobre el sofá pueden ser los elementos que aporten color, con los que se personalice una decoración y se cambie el aspecto del sofá.