Olga Piedrahíta estudió arte y se dedicó al diseño de modas. Su casa, creada por el arquitecto Gustavo Shader y en la que vive hace veinte años, es reflejo de sí misma. De la sencillez y austeridad que profesa.
Es un lugar lleno de sorprendentes combinaciones y ambientado con pocos pero precisos objetos, que a pesar de verse en el lugar perfecto, se mueven, desaparecen y son cambiados todo el tiempo, como ocurre en una galería de arte.
Parte de su filosofía de vida es la liviandad, no le gusta llenarse de cosas porque siente que necesita muy pocas para vivir. Eso sí, la luz, el espacio y la música no le pueden faltar, por eso su fascinación por los grandes ventanales, los techos altos, los espejos y el sonido permanente de música muy variada, entre la que se encuentran la étnica, la clásica, la ópera y el rock.
La decoración de su casa refleja el gusto que siente por los años 50, el Art- Déco, el Hi Tech y las piezas étnicas. Expresiones de diseño que ella mezcla de forma impecable y con un sello muy personal. "Yo no soy tan ortodoxa, siempre estoy en exploración, ese es mi trabajo, no le temo a mezclar. Aplico el mismo concepto al decorar. He aprendido que para encontrar un buen resultado la fórmula es ensayo - error - acierto. Hay que equivocarse. De los errores he sacado cosas interesantes".
Como buena artista, decidió que su casa es como un gran lienzo que le permite hacer cada día cosas nuevas.
Un ejemplo perfecto de esas 'intervenciones' que realiza es su biffé Art- Déco que compró en una subasta en Cartagena y convirtió en bar. También se destaca el sofá en forma de L diseñado por Andrés Murgueitio, el cual tapizó en rojo, su color, y complementó con una serie de cojines de seda que hizo ella misma.
En cuanto a los objetos personales, cree que los zapatos son el accesorio por excelencia, le encanta su simbología y al igual que con los objetos decorativos, los colecciona. Los usa por temporadas y los mantiene en un rincón especial de su cuarto, donde también ha dispuesto el top de látex que llevó a la Pasarela de Milán.
Cuando se le pregunta por el temor de algunas personas frente a la decoración y el diseño, dice: "El estilo personal es algo que sale, que aparece después de haber realizado un trabajo interior muy profundo, después de encontrar constantes y de repetirlas conscientemente con algunas variaciones". Eso es lo que refleja su espacio y llamamos estilo.