Nada en el acceso a esta casa de 700 metros cuadrados, evidencia la relación que se establece en su interior, con la naturaleza. Un muro de piedra redonda que enmarca un espejo de agua conduce al visitante al primer patio, donde se recibe al que llega.
La tarea era lograr una casa con un programa que incluyera zona social, de servicios, habitaciones de huéspedes y un área destinada a los dueños de casa, donde se encuentran las habitaciones, un estar de alcobas y el estudio, espacios que gozan de total independencia.
Se buscó integrar todas las áreas a través de un patio central resuelto, por un lado, con un jardín de piedras donde se sembraron palmas y plantas tropicales y por el otro, con una piscina de carácter ornamental. El agua como tema central se prolonga en un espejo bajo una pasarela de madera que atraviesa la casa, prácticamente desde la entrada hasta el punto de las habitaciones, y también, desde el acceso hasta el otro extremo, paralelo a la zona social.
Este patio central es el que define la circulación de la casa y le otorga a la misma un eje que la organiza. Tanto el comedor como la sala se abren a este paisaje verde y azul cuando se pliegan sus puertas entramadas de madera. La cercanía de los elementos naturales se da aquí gracias al deck con el que el área social se proyecta hacia el exterior.
Diseñada para descansar estableciendo contacto con el entorno, se buscó siempre la transparencia y la fluidez en cada una de las soluciones constructivas. Todo se abre al exterior, incluso la cocina, que integrada a la zona social, también goza de la vista de su propio patio.
Dicha relación no sólo se establece ante la contemplación de estos puntos verdes, también a través de los sonidos del agua corriendo por el lugar y del murmullo del río que está cerca. Proyectada en un solo nivel, su cubierta se puede recorrer, disfrutando con ello de las vistas lejanas y del paisaje nocturno que ofrece un firmamento lleno de estrellas.
Para acentuar el carácter de lugar de veraneo, se mantuvieron los muros sin estucar pintados de verde grisáceo, se utilizó cedro en la carpintería, y se eligió un amoblamiento que se destaca por piezas desarrolladas con fibras naturales que le brindan a la casa una estética muy natural. En las habitaciones se recurrió a muebles en mampostería y en los baños a materiales como el mármol.