Quienes pasan frente a la avenida Brasil esquina con Rodríguez, en Valparaíso, Chile, se encuentran con una ¿gema refulgente¿, dicen algunos. Otros, con un ¿trasatlántico¿.
Para ser más exactos, se topan con un edificio construido por el arquitecto chileno Juan Sabbagh, que desde hace un par de años es sede de la Fundación Duoc de la Universidad Católica de Chile endonde se dictan los programas de Tecnologías y Ciencias de la construcción, Mecánica Automotriz, Software y Acuicultura.
Esta obra fue un aporte al progreso de la ciudad y a la revitalización de una zona que se encontraba en franca decadencia, en donde bodegas comerciales e industriales -muchas de ellas todavía están allí- dominaban el escenario.
Ahora, el barrio se está consolidando como un centro educacional y financiero, por lo que la municipalidad le otorgó a Sabbagh el Premio Juana Ross de Edwards.
El edificio está concebido en tres bloques, dos paralelos de cuatro niveles y otro perpendicular de tres, que generan una plaza cubierta de cristal liberada de los bordes, para mantener el contacto directo con el exterior. Este patio central, eje del proyecto, se integra a la avenida Brasil a partir de un balcón y una terraza.
Gracias a la disposición de los volúmenes, la ciudad se cuela por los intersticios generados por la interacción de los cuatro volúmenes. Así mismo, desde sus cubiertas, convertidas en terrazas-miradores, se tiene otra percepción de la ciudad, el edificio es un articulador entre los cerros y el mar.
¿La ciudad es la extensión del edificio -dice el arquitecto-, por eso su transparencia no es gratuita. Se buscaba presentar a la ciudad una fachada viva que permitiera participar de su uso y actos. El edificio, intenta ser un comunicador de lo que allí sucede, orientando la educación hacia las esferas más allá del aula típica donde se imparten las clases¿.
Construido con acero, concreto y cristal, dejando a la vista la naturaleza de los materiales; la sede exhibe una estética muy clara que, más allá de sus acabados, llama la atención por su calidad espacial y la clara expresión de su vocación didáctica. El hierro oxidado utilizado en el zócalo establece un contacto con la arquitectura metálica existente en el sector, es una alegoría de los barcos oxidados dormidos en los puertos y una invitación a que los estudiantes lo intervengan con graffitis.
Sabbagh, Premio Nacional de Arquitectura 2002 y actual director del Colegio de Arquitectos de Chile, procura siempre estar atento a ¿incorporar el signo de los tiempos, a buscar el espacio útil y abrir los edificios al ámbito de la convivencia¿. Este arquitecto no le teme a la falta de recursos, ni a las condiciones del lugar, menos a utilizar los adelantos tecnológicos.
Conocido en su país como ¿el arquitecto de acero y cristal¿, cuando se inauguró la sede Duoc UC de Valparaíso en el 2003, el Alcalde reconoció el impacto y la trascendencia del edificio para la ciudad y sus habitantes:
¿Esta obra ¿dijo- permite demostrar cómo, a través de una percepción arquitectónica, es posible expresar el espíritu de la ciudad... El edificio se incrusta en medio de ella, se construye
con materiales distintos a los de su entorno, pero no resulta disonante, por lo tanto ha logrado captar el espíritu de Valparaíso¿.