Este inmueble se encuentra en la parte alta de un terreno inclinado por lo que ofrece una vista inmejorable del entorno. Por ello sus diseñadores dejaron los espacios sin obstáculos para la vista.
El diseño se define a partir de volúmenes sueltos: el área social con sala, comedor, piscina y área de servicios se constituye en uno de ellos. Otro lo conforma la habitación principal y uno más lo ocupan las habitaciones de huéspedes.
Los senderos empedrados entrelazan los distintos lugares. Estos volúmenes, al integrarse con la naturaleza, conforman una casa generosa en espacio para disfrutar de unos días de descanso alrededor de la piscina. Camilo Esguerra es claro en decir ¿esta es una casa de recorridos, una casa grande con pequeñas áreas construidas¿. Son 280metros cuadrados en una hectárea y media de terreno.
Con muy pocos elementos los arquitectos definieron el lugar. Un muro de piedra que va de lado a lado delimita la zona social y separa las áreas públicas y las de servicio. Una gran cubierta inclinada de vigas de madera con entramado en caña flecha que parece flotar sobre una sutil estructura de soporte, termina por definir el diseño. Estos dos elementos le proporcionan identidad estética a la casa.
Muy natural
En la sala, bajo la cubierta inclinada expuesta a la brisa se disfruta al máximo de la vista, en especial sobre la piscina triangular que es otro elemento importante en la configuración del espacio. No solo es original en su forma: también ofrece ventajas prácticas, como un carril más largo para nadar, menor tiempo para que el agua adquiera una temperatura agradable y menos cloro para purificarla.
Sobre el frente de la sala, un antepecho bajo y ancho delimita el espacio acentuando su carácter longitudinal y a la vez demarca la circulación. Respaldado en el muro de piedra, un poyo de mampostería con cojines forma un sofá que, junto con algunas sillas de madera, conforman el ambiente.
El cielo raso en caña flecha le imprime calidez al lugar mientras que la gravilla puesta sobre la cubierta lo refresca. Dos escalones más abajo está el comedor también conectado al sector de la piscina.
En una propuesta de casa abierta como esta, hasta la cocina se desarrolla de manera franca y abierta. Como allí coinciden la despensa y el depósito de provisiones y herramientas para el mantenimiento del lugar, esta área se cierra con una puerta metálica como las que se utilizan en los garajes cuando nadie está en casa.
Aisladas de la zona social las habitaciones disfrutan de privacidad y tranquilidad. Como ocurre con el resto de los espacios, estas también se abren al paisaje. Camas y sofás de mampostería lo definen todo. En lugar de vidrios y ventilación artificial, ventanas con anjeo mantienen fresco el interior y cuando se abren del todo, se tiene la sensación de que el paisaje entra en la habitación.
El hecho de diseñar las áreas de alcobas como unidades independientes permite la construcción a futuro de nuevas habitaciones. Allí los muros de ladrillo pintado de blanco y las puertas metálicas enchapadas en caña muestran un carácter sencillo y campestre que deja sentir el rigor conceptual del estilo moderno.
El efecto final es el de una casa abierta en la que hay armonía y continuidad entre el interior y el exterior.