Noticias       Financiación       Compra y Venta       Arriendos       Ciudades y Precios       Propiedad Horizontal       Guía para Empresas       Diseño y Arquitectura    
 
DISEÑO PERSONAL
Colegio Distrital Menorah, un edificio transparente
Fotos. Colegio Distrital Menorah.
     
Espacios libres 
que contribuyen a la iluminación y movilidad del personal.
       
Velocidad


Información Relacionada
    Galería de Imágenes
  Fotos. Colegio Distrital Menorah.  

Ubicado, en Bogotá, con 2.600 metros cuadrados, responde a las necesidades de las 1.950 alumnas que estudian allí en doble jornada.

La necesidad de atender la demanda de espacio en el Colegio Distrital Menorah, levantado hace 30 años por iniciativa del capítulo de Damas Hebreas B¿nai B¿rith de Bogotá, y construido por el arquitecto Jacques Mosseri en el barrio Eduardo Santos, llevó a sus directivas y a la Fundación Menorah, su mecenas actual, a solucionar las necesidades de ampliación en beneficio de las 1.950 niñas que asisten en doble jornada.

La necesidad de atender la demanda de espacio en el Colegio Distrital Menorah, levantado hace 30 años por iniciativa del capítulo de Damas Hebreas B¿nai B¿rith de Bogotá, y construido por el arquitecto Jacques Mosseri en el barrio Eduardo Santos, llevó a sus directivas y a la Fundación Menorah, su mecenas actual, a solucionar las necesidades de ampliación en beneficio de las 1.950 niñas que asisten en doble jornada.

La solución se demoró algunos años en llegar, mientras se conseguían el lote y los recursos. En cuanto al lote baldío, un predio ubicado junto a la sede existente en la calle 1B No. 19A-19, en Bogotá, fue cedido en comodato por la Administración Distrital.
La consecución de los recursos le tomó 11 años a la Fundación Menorah, creada para tal efecto. El arduo trabajo de recolectar fondos se dio bajo la directriz de Aída Furmanski y el apoyo de toda la comunidad judía de Bogotá.  Detrás de esta obra está el lema: ¿Educar a una mujer es educar a una familia¿.

Solo hasta que se contó con los recursos para construir el colegio y mantenerlo a perpetuidad, la Fundación contactó a la firma de arquitectos 1705 con Juan Carlos Millán y Andrés Ortiz a la cabeza, quienes junto con Tomás Jaramillo y Juan Pablo Ortiz como arquitecto asociado para el proyecto, realizaron la ampliación. La asesoría en cuanto al diseño estructural, estuvo a cargo del ingeniero Joaquín Fidalgo.

Lo primero que tuvo que hacer el equipo fue consultar los ¿Estándares Básicos para Construcciones Escolares¿, informe publicado en el 2000 por la Secretaría de Educación del Distrito Capital, que establece las condiciones en las que deben levantarse  planteles educativos en Bogotá.

En el mencionado informe se plantea la necesidad de crear colegios más abiertos a sus entornos; que puedan convertirse en escenarios de la actividad comunal; que no cuenten con cerramientos de muros o setos que los conviertan en lugares aislados; que sean edificaciones que perciban la labor educativa como un proceso transparente entre el maestro y el alumno y viceversa; se revalúa el concepto de aula como único lugar para la adquisición de conocimiento; se propone que la edificación se convierta en un punto de referencia y generador de espacio público; y se concibe el colegio, todo, como un motivador del aprendizaje, que ya no está suscrito necesariamente al aula.

Con todo esto en mente, lo primero que tuvieron que afrontar los arquitectos fue la limitación de espacio para el programa requerido: un aula múltiple, dos salones de informática, doce aulas, tres laboratorios, dos talleres, una biblioteca, una batería de baños, dependencias administrativas y un gran patio central, dedicado al esparcimiento de las niñas. Todo en 2.600 metros cuadrados.
La necesidad de cumplir este programa llevó a los arquitectos a diseñar un colegio con tres niveles, usando una estructura aporticada que permitió despejar la mayor parte del primer piso y así generar un gran patio con tres ambientes: un área deportiva, un espacio cubierto ideal, y otra área para actividades recreativas de tipo pasivo.

Luego, el colegio se alza en tres grandes módulos o rectángulos construidos con perfiles de vidrio vitrolit intercalados con ventanas, que le brindan cierto ritmo al edificio, le otorgan una apariencia muy liviana, y permiten contar con salones bien iluminados, que reciben la luz norte y sur, sin que se produzca encandilamiento. Estas superficies ligeras se ven complementadas con muros de concreto color ocre. El tercer material que se involucra al edificio es el acero, que también contribuye a que este presente una apariencia contemporánea.

Además de las aulas de clase, se generaron otros espacios para el aprendizaje, como sucede con una terraza que remata uno de los módulos, donde se puede tener un aula de clase al aire libre, o la biblioteca en el primer piso.  

Como ya se señaló, la búsqueda de transparencia no obedece solo a un asunto formal, sino a la necesidad fundamental de que los planteles educativos se conecten con  su entorno.  ¿Queríamos que el colegio tocara  las calles y que no estuviera cerrado por muros para que se involucrara a nivel del andén con la ciudad¿, señalan los arquitectos. Por eso los andenes que lo circundan fueron intervenidos y se diseñó una plazoleta como acceso, desde donde se puede ver la iglesia de Santa Helena, ubicada a unos cuantos pasos de allí, y los cerros orientales  como gran vista.

 
Más temas
  ARCHIVO
Revista HABITAR, noviembre de 2005
 
  ESPECIAL
Los pisos y tapetes de moda
 
  AMBIENTES RENOVADOS
Remodelación de un apartamento de los setenta
 
  EN LA NATURALEZA
Un paseo por la playa
 
  DECORACIÓN
La navidad se metió al hogar
 
  HABITANDO EL ESPACIO
Concepto de una vivienda alrededor del patio
 
  OBJETOS
Talento colombiano
 
  MUNDO INMOBILIARIO
Ciudad Salitre y Modelia
 
  DE COMPRAS
Diseño para regalar
 
  IDEAS Y NOTICIAS
Lo último en el mundo del diseño y la decoración
 
     
 
 
Use una de estas opciones:
1. Por tema:
  2. Por palabra:
 

3. Especial
(Digite la palabra
y elija la sección):

 
               
    Contáctenos     Ayuda
Logo metrocuadrado.com

Oficinas Metrocuadrado.com:
Avenida Calle 26 No. 68B – 70.
Casa Editorial El Tiempo, Bogotá, Colombia.
Teléfonos en Bogotá.
Servicio al cliente: (571) 425 1734
PBX: (571) 426 6550 - 294 0100
FAX: (571) 294 0159 Opción: 7 Ext. 3520
Tel. Cali: (57) 321 205 6075
Tel. Medellín: (574) 250 7988 Ext. 153
Línea nacional: 01 8000 115 252

Logo Casa Editorial El Tiempo

Nuestra red de portales :