Se imponen las telas que a la vista ofrecen distintos efectos. Parecen gamuza, cuero o peluche, pero no lo son. Su suavidad al tacto las hace ideales para tapizar sofás, sillas y puffs.
Gracias a la tecnología aplicada a las fibras utilizadas para elaborar la tela -fueron tratadas con teflón- su respuesta al uso diario es muy eficiente. Son antiácaros, antimanchas y antiadherentes.
Los colores del momento, los tonos tierra, le imprimen calidez al hogar. Se imponen los ocres, el vinotinto y los crudos.