Si bien en el pasado el comedor era esa estancia cerrada, dedicada exclusivamente a servir comidas, y la sala estaba reservada para las visitas y las reuniones familiares, hoy las cosas son distintas y la tendencia se va por espacios abiertos, integrados entre sí, donde las divisiones se hacen sutiles, espacios para vivir y disfrutar todos los días.
Defina su propio estilo con algo de creatividad, sacándole el mejor provecho a la iluminación, al mobiliario y a las áreas disponibles.
Aquí le damos algunos tips a la hora de diseñar y decorar la zona social y le ayudamos a crear espacios muy personales siguiendo las tendencias que se imponen.
Las tendencias actuales se van por espacios limpios y de pocos accesorios, eso sí, muy bien escogidos en cuanto a texturas, color y tamaño. La madera en el piso sigue siendo una de las grandes favoritas, cálida y como elemento unificador de los espacios.
Para contrarrestar con la madera oscura de techos y ventanería aquí se escogió el blanco como tono predominante en el mobiliario. La mesa de centro en rattan, de Arte y Ritual, hace juego con la madera, generando puntos de referencia en todo el espacio.
Si la zona social no es muy grande váyase por un mobiliario bajo, como en este caso. Esto le ayudará a mantener las visuales más limpias. El color está dado por el toque azul de los cojines del almacén Bo Concept y el verde de las plantas interiores y exteriores, creando un vínculo muy sutil.
Busque mesas livianas de apoyo, como este puff/mesa de materiales naturales del almacén Dupuis, que se adaptan a distintos usos. Los accesorios, como siempre, son bienvenidos, eso sí sin exagerar aunque contundentes como este farol también del almacén Dupuis.
La cocina como un espacio abierto a la sala y el comedor debe mantenerse como un lugar ordenado y limpio. En este caso el diseño de los muebles de la cocina siguió una línea muy depurada.
Referentes como las manijas o el mesón se manejaron con mucho cuidado. Los materiales, livianos y muy higiénicos, se escogieron cuidadosamente: vidrio sunblast en la puerta de acceso al cuarto de lavandería y en las estanterías, metal en accesorios y electrodomésticos y corian en el mesón.
Vale la pena destacar la manera como se aprovechó la columna estructural para desprender desde allí el mesón de cocina, que juega una misión divisoria y define la zona de circulación de este espacio.
Las sillas del mesón son del almacén Tugó y el frutero negro con ajos del almacén Dupuis.
Cuando se trata de un área social abierta y de dimensiones más bien pequeñas, hay que separar los espacios de manera sutil: acentos de iluminación, uso de diferentes materiales en el piso, diversos niveles en el cielorraso, distintas tonalidades en los muros, disposición del mobiliario, incluso un objeto (lámpara, tapete, cómoda), pueden servir para este propósito.