El parque en China construido sobre la base de un tema industrial, ya que se desarrolló en lo que fuera una antigua fábrica de barcos ubicada a orillas del río Qichang en la ciudad de Zhongshan, ubicada a unos 60 kilómetros de Hong Kong.
Con esta decisión su creador, el doctor Kongjian Yu, arquitecto paisajista de la Universidad de Silvicultura de Beijing, doctorado en diseño de la Universidad de Harvard y con el trabajo de su equipo de colaboradores del Instituto Turen de Diseño (Turenscape), se marcó una distancia frente a la tradición paisajística de su país.
El astillero Zhongshan no sólo es una muestra palpable del impacto que la arquitectura de paisaje puede lograr en un sector degradado de la ciudad; también es un ejemplo de sus posibilidades recreativas, así como de decisiones tanto técnicas como estéticas que fueron tomadas midiendo su impacto ecológico.
Muchos puntos del parque recuerdan su uso anterior. Grúas, torres de agua y restos de maquinaria industrial, obras de infraestructura como muelles y carrileras para llevar los barcos dentro y fuera del agua, en vez de ser eliminados, fueron redefinidos a través del diseño del parque, como lo muestran un par de grúas incorporadas a dos de sus entradas y una chimenea involucrada a un elemento escultórico.
La bienvenida la dan unos bambúes. Con ellos no sólo se marcó la entrada al parque, también se hizo referencia al diseño clásico de jardines en China. Luego aparece su plaza principal de granito, proyectada alrededor de una fuente diseñada a partir de planchas de acero.
Desde allí ya se observan rastros del sistema férreo que conducen al lago, punto central del parque. Los rieles fueron recuperados disponiendo en sus márgenes piedras, granito y vegetación nativa.
En el área del lago se desarrolló una serie de puentes que invitan a recorrer y disfrutar el paisaje que ofrecen las terrazas en las que se permitió que las plantas nativas crecieran a sus anchas. Estos elementos de gran belleza obedecen a la necesidad técnica de enfrentar los cambios de más de un metro en el nivel de agua del lago, conectado al río Qijiang y éste a su vez al Mar de China Meridional.
Otra intervención que sorprende gratamente por su conciencia ecológica es el desarrollo de una isla para salvar unos viejos gomeros, amenazados por las obras de rectificación del curso del río. Esta solución permitió preservar los árboles y generar un entorno de gran belleza. Hasta ella se llega por caminos peatonales. Allí, reciclando una torre de agua se diseñó un faro.
En los viejos muelles se ubicaron las tradicionales casas de té y en las Habitaciones Verdes se adaptaron escenarios propicios para la relajación y la lectura, reproduciendo las dimensiones de los antiguos dormitorios de los trabajadores.
Una de las intervenciones que más sorprende a los visitantes del parque es la Caja Roja, diseñada en acero pintado. Con ella el doctor Yu quiso recordar a través del uso del emblemático color rojo, la Revolución Cultural y los críticos momentos vividos entonces a la sombra de Mao. A ella se accede por dos de sus extremos a través de caminos de granito rodeados por agua.
Al retomar todos estos elementos se rindió homenaje a la memoria de este astillero, donde vivió una población de 1300 trabajadores desde 1950 hasta 1999. También se recuerda la era del socialismo, la revolución cultural desarrollada en los sesenta y setenta y la historia de esta ciudad, Zhongshan, reconocida primero por su actividad agrícola, luego por ser centro de la industria pesada y ahora como escenario de la manufactura de aparatos electrónicos.
En su nuevo parque, los adultos mayores practican ejercicios de Tai-Chi en las mañanas, los niños juegan en las fuentes y hasta los recién casados llegan después de la ceremonia de matrimonio. Sucede que en China, tradicionalmente, los novios acostumbran acudir a un lugar bello y representativo para usarlo como escenario para sus fotografías el día de su boda, y ya se han visto en el viejo astillero de Zhongshan varias parejas, lo cual confirma que el parque goza de total aceptación.
Con su diseño, premiado ya en varias ocasiones, el doctor Yu demuestra su interés por la práctica de una arquitectura paisajista que sigue patrones de seguridad y de respeto a la ecología, a la vez que combina los aspectos culturales del paisajismo con la estética y su percepción a los ojos del público. Para su creador, este es un "pequeño parque que cuenta una gran historia", y que consigue traerles a las nuevas generaciones memorias del pasado a través de una puesta en escena totalmente contemporánea.