En un edificio construido en los años cuarenta se encuentra este apartamento resuelto como un espacio abierto en el que habitación, área de trabajo, cocina y zona social están conectados. Allí el uso de bibliotecas permitió caracterizar los distintos puntos de la vivienda y mostrar por qué éstas encarnan muchas de las cualidades buscadas en un mueble: impacto, funcionalidad y diseño.
Para el espacio social más importante de la casa, la sala, enmarcada por una ventana longitudinal y su antepecho, las bibliotecas se convierten en ligeras piezas dispuestas a lado y lado del sofá. Apoyadas sobre los muros, sirven para exhibir libros como joyas. Desarrolladas en chapilla de cedro y con un acabado oscuro, complementan muy bien el estilo de la decoración dado por la mesa de centro y el sofá. Bibliotecas, firma M+O
A la entrada, la biblioteca logra independizar el acceso del resto de la casa. Salvaguarda el interior de las miradas indiscretas. El carácter modular de esta versión de tres cuerpos desarrollada con chapilla de cedro y accesorios de acero, permite cambiar su disposición cuando se desee. Bibliotecas, almacén Infinito
La biblioteca convierte la poco agradable vista hacia el respaldo de un sofá en un punto de interés. Los nuevos diseños modulares exploran formas y maneras de disponerse en un espacio. Esto las hace muy versátiles y adaptables a cualquier necesidad. Biblioteca, almacén Modus
Dos altas y espigadas bibliotecas con sus entrepaños adaptables prestan su función ocupando poco espacio, así permiten que se cuente con un lugar de trabajo en casa, funcional y, a la vez, estético. Biblioteca, almacén The Loft